jueves, mayo 01, 2008

PARA LA REFLEXIÓN Y LA MEDITACIÓN (17)

Nosotros somos perdonados, salvados y rescatados: ¡Cristo ha resucitado! Estas dos palabras lo resumen todo. Son el fundamento de nuestra fe, de nuestra esperanza, de nuestro amor, de la vida cristiana, de toda nuestra sabiduría, de la inteligencia, de la Iglesia, de la oración del corazón y de nuestro porvenir. Estas dos palabras han destruido todas las desgracias de los hombres, la muerte, el mal. ¡Por ellas nos son dadas la vida, la felicidad y la libertad! ¡Qué fuerza maravillosa! No podemos cansarnos de repetir: ¡Cristo ha resucitado! Nunca lo habremos escuchado bastante: ¡Cristo ha resucitado!

San Serafín (Tchitchagov)