viernes, junio 27, 2008

EL CONCILIO EPISCOPAL DE LA IGLESIA RUSA DEPONE DE SU RANGO AL OBISPO DIOMEDES, OPUESTO A LA APERTURA ECLESIAL

El viernes, 27 de junio, el Concilio Episcopal de la Iglesia Ortodoxa Rusa publicó una declaración respecto a la actividad del obispo Diomedes de Anadyr y de Tchoukotka. En el curso de los dos últimos años, este obispo habría publicado varias declaraciones dirigidas "al conjunto de la Iglesia Ortodoxa Rusa"denunciando el diálogo que el Patriarcado de Moscú mantiene con otras Iglesias cristianas y con los representantes de otras religiones. Condena también el régimen democrático de la Rusia contemporánea y apela al regreso de la monarquía. Monseñor Diomedes exhortaba a los cristianos a rechazar el pasaporte ruso, prefiriendo a éste el antiguo pasaporte soviético, y a renunciar al uso de los teléfonos móviles, las tarjetas bancarias y el uso de todo lo que pueda propiciar "el control total de las autoridades sobre la persona humana".

Monseñor Diomedes criticó vivamente al Patriarca Alexis por su oración en la catedral a Notre-Dame de París el 3 de octubre de 2007, acusándolo de herejía y de desobediencia a los cánonesde la Iglesia. También condenó la cumbre interreligiosa que se celebró en Moscú en julio de 2006. El obispo de Tchoukotka exigía la salida de la Iglesia ortodoxa rusa del Consejo Ecuménico de las Iglesias y la supresión del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú.

El Concilio de los Obispos de la Iglesia Rusa examinó el informe presentado por la comisión teológica sinodal respecto a las declaraciones de Monseñor Diomedes y decidió en consecuencia "deponerlo del rango episcopal por los actos anticanónicos, por la calumnia y la mentira con respecto a la jerarquía eclesiástica y por la incitación al cisma". Sin embargo, el Concilio le ha dado a Monseñor Diomedes la posibilidad de pedir perdón: la decisión conciliar será vigente sólo si el obispo no se presenta a la próxima reunión del Santo Sínodo para ofrecer las debidas explicaciones.

Los obispos lamentaron la ausencia no justificada de Monseñor Diomedes de los trabajos del Concilio. "Después del estudio de todos los documentos, los testimonios y las circunstancias, el Concilio considera que la falta más grave del obispo Diomedes es haber cultivado mediante sus mensajes y sus declaraciones el espíritu de división en la Iglesia, perjudicando la unidad prescrita por el Señor mismo (Jn 17, 21)".

[Fuente: Egliserusse.eu]