viernes, junio 13, 2008

20º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE MAXIME KOVALESKY

Hoy, 13 de junio, se cumple el 20º aniversario de la llamada por el Señor de Maxime Kovalesky, reputado matemático, estadístico, historiador, músico y compositor liturgista francés de origen ruso.

Maxime E. Kovalesky -sobrino del famoso sociólogo del mismo nombre-, conocido especialista de la Teoría de los Grandes Números y de la Probabilidad y, al mismo tiempo, compositor de música religiosa, nació el 30 de agosto (12 de septiembre) de 1903 en San Petersburgo, en una familia de larga tradición militar y académica.

Destinado a la carrera militar, comienza sus estudios en el Cuerpo de Cadetes de Alexander y los continúa en el Cuerpo de Pajes, pero los acontecimientos revolucionarios en Rusia le impiden terminar sus estudios en su país. Cursa el bachillerato en Francia. Después de completar sus estudios de matemáticas en la Facultad de Ciencias de París y obtener la licenciatura en Ciencias, prosigue su formación científica en el Instituto Superior de Estadística, de la misma facultad, presentando su tesis: “Estudio estadístico de los resultados en los exámenes de bachillerato en Francia de 1904 a 1927”o “¿Es el examen un azar?”, que le valió el grado de diplomado en estadística de la Facultad de París.

Antes de dedicarse por completo y con exclusividad a su vocación músical, desarrolló su actividad profesional en el campo de los seguros hasta julio de 1968: ocupó varios puestos de responsabilidad en la Compañía de Seguros Sol-Águila y, en el ya citado año, fue designado como Consejero Técnico de la Reunión de Sociedades de Seguros de Vida francesas.

Ya en San Petersburgo, Maxime E. Kovalesky había comenzado su formación musical asistiendo a la Escuela de Músicos Metódologos de Sclesinger. En París, trabaja con profesores del Conservatorio Ruso (especialmente con M. Chamié) y, al mismo tiempo, estudia el canto ortodoxo ruso, especialmente con Nicolás Kedrov, padre, y Michel Ossorguine, padre. Igualmente, entre las dos guerras, sigue los cursos de historia de la música de Mlle. Nadia Boulanger.

Durante varios años, ocupó las funciones de director del coro en la iglesia de Meudon y, después, en la de la Montaña de Santa Genoveva. Posteriormente en la Coral de San Ireneo, en París.

Como especialista de Historia de la Música, fue invitado repetidas veces a impartir conferencias en Escandinavia, Suiza y Alemania y publicó varios estudios sobre esta materia. En este sentido, colaboró en la edición de la “Enciclopedia de Músicas Sacras” (Ed. Labergerie Mame), para la que escribió varios artículos y donde estaba responsabilizado de revisar todos las entradas relativas a la música rusa y búlgara.

Kovalesky, igualmente, tomó parte en la edición de la Colección de Cantos Litúrgicos Rusos (“Sbornik”, editado en Londres), en la cual se encuentran un cierto número de sus composiciones y armonizaciones.

Cuando después del Vaticano II, surgió en Francia la necesidad de ajustar a la lengua francesa los cantos litúrgicos, aportó soluciones válidas, en particular al problema de la armonización de las melodías tradicionales. Para los oficios ortodoxos en lengua francesa, compuso una gran cantidad de cantos. En 1973 fue elegido Presidente de la Sociedad Musical Rusa de París.

Ordenado entre los días 5 y 18 de octubre de 1921 acólito y subdiácono por Monseñor Eulogio en la catedral ortodoxa de Niza, cumple su servicio como subdiácono entre los años 1921 y 1924 al lado del arzobispo Eulogio (luego metropolitano) en la iglesia catedral de la Calle Daru, en París. Igualmente, a partir de 1924 toma parte activa en la fundación y organización de los coros de las iglesias rusas recién fundadas de Clamart, la anteriormente mencionada de Meudon y la de San Sergio de París. También acompañó como “chantre” y servidor del altar a los sacerdotes que iban a celebrar en provincias, allá donde los trabajadores rusos habían fijado sus residencias y no había todavía parroquias permanentes.

Maxime Kovalesky fue, según Nicolás Lossky, “el mejor compositor de canto litúrgico en el siglo XX (…) Legó una obra desde todo punto considerable y de excepcional calidad, tanto litúrgica como musical a la que la teología le era algo natural” (Essai sur une théologie de la musique liturgique; Cerf, 2003, p. 95).

[Fuentes: Orthodoxie y Wikipedia]