lunes, abril 21, 2008

PARA LA REFLEXIÓN Y LA MEDITACIÓN (16)


El Señor se acerca a su Pasión voluntaria. Debemos de acompañarlo en ella. Es el deber de cada uno de nosotros, aquellos que creemos que es por la fuerza de los sufrimientos de Cristo que nos hicimos lo que hoy somos y que todavía esperamos recibir dones gloriosos, tan grandes que la razón humana no puede imaginarlos. ¿Pero cómo hacerse compañero del Señor? Por la meditación y la compasión. Ten en el pensamiento al Señor sufriente y busca en toda cosa aquello que pueda emocionar tu corazón y hacerle participar en los sufrimientos soportados por el Señor... Haz todo cuanto hace la santa Iglesia y serás digno compañero del Señor en su Pasión.


San Teófano El Recluso