viernes, abril 04, 2008

LA OBRA ASCÉTICA DE SAN EFRÉN EL SIRIO (2)

(2)

“Ten cuidado, hermano, ya que el Enemigo hace la guerra a los combatientes espirituales de muchos modos. Antes de que la trasgresión haya sido cumplida, él se la ha presentado como una pequeña falta. Y más todavía cuando se trata del deseo de probar el placer carnal. Antes de haber sido cometida, la falta se muestra al hermano hasta tal punto ínfima, que no parece diferir del hecho de arrojar un vaso de agua fresca a la tierra. A la inversa, una vez cometida, la Maldad hincha la importancia de la trasgresión en la conciencia del pecador, suscitando contra él innúmeras olas de pensamientos para sumergir su entendimiento y hundirlo luego en el abismo de la desesperación.

Prevenido de estos artificios del Enemigo, amado hermano, guárdate bien de no dejarte engañar por él y de pecar. Mas, incluso si te vieras implicado en alguna desviación de tu conducta, no te encierres en ti mismo desesperando por tu salvación. Antes al contrario, levántate y vuélvete hacia el Señor tu Dios, y Él te será favorable porque nuestro Dueño es misericordioso, compasivo, magnánimo y rico en piedad. Él no se aleja de aquellos que se arrepienten en verdad, sino que los acoge prontamente con una alegría extrema. Así pues, cuando el Enemigo te dice: `Estás perdido, no puedes más ser salvado´, contéstale: `Estoy ligado a un Dios compasivo, magnánimo y no desespero por mi salvación. Porque cuánto más Aquél que ordenó perdonar a su prójimo setenta veces siete, perdonará los pecados de aquellos que se vuelven a Él con toda su alma´. Es de este modo como, por la gracia de Dios, esta guerra se alejará de ti”.