jueves, abril 17, 2008

ESTADOS UNIDOS: UNA DECLARACIÓN DE LOS PROFESORES DEL SEMINARIO "SAN VLADIMIR" CON MOTIVO DE LA CRISIS DE LA OCA

El 31 de marzo de 2008, los profesores del Seminario de "San Vladimir", en Nueva York, publicaron la declaración siguiente con motivo de la crisis que atraviesa actualmente la dirección de la Iglesia Ortodoxa en América (OCA) -dificultades para esclarecer supuestas graves malversaciones financieras; la crisis en la diócesis de Alaska, donde la autoridad del obispo Nicolás es puesta en cuestión-.

A los fieles ortodoxos de América

Nosotros, profesores del Seminario de "San Vladimir", hemos sido turbados por las dificultades que ha conocido la Iglesia Ortodoxa en América estos últimos años. No hemos tomado la palabra hasta este día, esperando que las estructuras regulares de la Iglesia serían capaces de restablecer la paz y la estabilidad. Los sufrimientos continuos de nuestra Iglesia y, ahora, la suerte de los fieles de Alaska, nuestros hermanos y hermanas en Cristo, nos han inquietado y apenado hasta el punto de sentirnos forzados a hablar. Apoyamos a los presbíteros, diáconos y fieles que tuvieron la valentía de expresarse respecto de esta situación insostenible.

A los bienamados jerarcas de la Iglesia Ortodoxa en América

Aunque todos seamos responsables, los unos respecto de los otros, ante Dios, la alta vocación de supervisión corresponde a los obispos de una manera única. Nuestra esperanza sincera es que ustedes no harán dejación del don que les ha sido confiado, la vocación de preservar el cuerpo de la Iglesia y de guiar a los fieles desde una escucha atenta a las necesidades y a los problemas de todo el pueblo de Dios, clero y laicos, en un espíritu de amor y de dulzura. Les imploramos a mostrarse diligentes en estas cuestiones, ya que, como lo enseña el Apóstol, ustedes asegurarán su salvación y la de los fieles.

Nuestra ferviente espera

La conciliaridad, la unidad y la transparencia -la visión de los primeros pastores de la Iglesia Ortodoxa en América- han estado aparentemente abandonadas. La situación en Alaska no es más que la manifestación más reciente de esta tragedia. Cuando un miembro sufre, todo el cuerpo sufre, y así la Iglesia entera se apena cuando una diócesis entera padece. Estamos ante un momento crucial: el futuro de la Iglesia Ortodoxa en América está en juego.

Tratamos de vivir como cristianos fieles y responsables bajo la conducción de nuestros obispos, los que responderán delante de Dios, el Padre de la Iglesia que les ha sido confiada. Rogamos pues que los miembros del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa en América se muestren a la altura de su alta vocación como imitadores de Cristo y pastores de su rebaño. Con el conjunto de la Iglesia, esperamos en oración y con ansiedad una solución justa a estos problemas.

Presbítero Jean Behr, decano.
Arcipreste Chad Hatfield, canciller.
Arcipreste Paul Tarazi.
Arcipreste Steven Belonick.
Ecónomo Harry Pappas.
Arcipreste John Erickson.
Presbítero Alexander Rentel.
Diácono Kevin Smith.
Paul Meyendorff.
John Barnet.
Pierre Bouteneff.

Los profesores eméritos siguientes han apoyado esta declaración:

Protopresbítero Thomas Hopko.
Arcipreste Paul Lazor.
Arcipreste John Breck.
Veselin Kesich.
David Drillock.

[Fuente: Orthodoxie]