miércoles, abril 09, 2008

FALLECIMIENTO DEL DECANO DEL CLERO DE LA IGLESIA RUSA, EL PADRE VITALI BOROVOÏ

El siete de abril, día de la Anunciación, se apagó -a la edad de 93 años- la vida terrenal del protopresbítero Vitali Borovoï, doctor en teología, miembro del Consejo de Tutela del Instituto de San Filareto. Era el sacerdote más antiguamente ordenado por la Iglesia de Rusia.

El padre Vitali nació el 18 de enero de 1916 en una familia de campesinos pobres de Bielorrusia y estudió teología en la facultad ortodoxa de la Universidad de Varsovia. Secretario del arzobispo de Minsk, Panteleimón, en 1941, fue ordenado sacerdote en 1944 y participó en la restauración del seminario de Minsk. Posteriormente fue profesor de historia de la Iglesia en la Academia de Teología de San Petersburgo, donde había enseñado el célebre historiador de la Iglesia Vassili Bolotov. El P Vitali aspiraba a consagrar su vida a la ciencia y continuar con la obra de Bolotov, pero fue designado por su jerarquía para ocupar un cargo en el Departamento de Relaciones Exteriores de la Iglesia. Durante mucho tiempo fue representante de la Iglesia Rusa en el Consejo Mundial de las Iglesias. También, fue su representante en el concilio Vaticano II.

Entre los años 1973 a 1978, el P Vitali fue el rector, muy querido entre sus fieles, de la catedral patriarcal de la Epifanía en Elokhovo y, luego, fue enviado por siete años a Ginebra, cerca del Consejo Mundial de las Iglesias. A partir de 1986, era rector honorario de la Iglesia de la Resurrección, en la calle Nejdanov (hoy, pasaje Brioussov) en Moscú.

El P Vitali Borovoï era un brillante conocedor de la teología y la historia de la Iglesia, un predicador eminente, un notable profesor, al cual numerosos estudiosos y jerarcas están hoy agradecidos.

El P Vitali no dejaba de evocar la necesidad de una "nueva cristianización de Rusia" y aspiraba a ver una renovación de la vida eclesial. Afirmaba: "Queridos hermanos y hermanas, nosotros, la Santa Iglesia Ortodoxa de Rusia en nuestro país, nosotros los creyentes, somos posiblemente esta semilla que caerá a la tierra, pero de esta semilla surgirá un árbol poderoso, una nueva Iglesia Ortodoxa de Rusia, gloriosa y fuerte no por la atención de los hombres, no por el poder, sino por la fe, la santidad y la gracia de Dios" (Sermón sobre la disminución de la Iglesia; sábado de Pascua de 1978).


[Fuente: Orthodoxie; más informaciones en el blog del Vicariato de la Iglesia Ortodoxa Rusa en España y Portugal: (1) y (2)]