jueves, abril 10, 2008

LA OBRA ASCÉTICA DE SAN EFRÉN EL SIRIO (3)

(3)


"Hermanos, el tiempo favorable para el arrepentimiento es el momento presente. Bienaventurado, pues, aquel que de ningún modo se deja atrapar en la red del Enemigo. Pero si alguien, después de haber caído, desgarra las redes, se escapa de ellas y huye a lo lejos mientras está en la vida presente, tal hombre es para mí un bienaventurado que, viviendo todavía en la carne, ha sido capaz de escaparse a imagen del pez que se colaba a través de las mallas de la red. En efecto, si estando en el agua un pez se escapa después de haber sido capturado y se va al fondo, este pez está salvado. Más si es arrojado a lo seco, no puede ya salir de allí.

Lo mismo sucede con nosotros. Mientras que estamos en la vida presente, tenemos de Dios la autoridad y la fuerza para desgarrar los lazos de las voluntades del Enemigo, de rechazar el peso de los pecados por medio de la penitencia y de salvarnos en el Reino de los cielos. Pero si el temible decreto nos sorprende, si nuestra alma abandona nuestro cuerpo y es sepultado en la tumba, no podremos salir de allí, a imagen del pez que tampoco puede una vez ha sido sacado de las aguas y puesto a buen recaudo en una cesta.

Hermano, no digas: `¡Hoy peco, mañana me arrepentiré! Ya que tu tiempo no está garantizado. En cuanto al mañana, el Señor se ocupará de ello´".