martes, abril 08, 2008

ABECEDARIO (23)

Alegoría: Del griego "allos", otro, y "agourein", hablar, decir... Figura retórica que consiste en referirse a una serie de realidades que no se quieren manifestar expresamente (sentido oculto: filosófico, religioso, ético...) a través de una serie de imágenes articuladas que constituyen un discurso coherente (sentido literal: palabras, acciones, personajes...). En dicho procedimiento retórico, pues, se utilizan una serie de metáforas diferentes, pero relacionadas entre sí, para expresar un pensamiento más complejo y, en tanto que metáfora larga, cada elemento del representante pretende corresponder a un elemento de lo representado.

La formulación medieval lo expresó de este modo:

"El sentido literal enseña los hechos; el sentido alegórico, qué creer; el sentido moral, qué hacer; y el sentido anagógico, hacia qué tender".

Esto planteó en la historia de la Filosofía y, sobre todo, de la Teología el problema del valor del lenguaje religioso.

Se distingue de la metáfora en cuanto la alegoría puede aplicarse a toda una obra literaria o figurativa; por ello recibe el nombre de "metáfora continuada", tal como Aristóteles la denominó en su momento.

Se distingue también del símbolo y de la parábola. Respecto del símbolo, la alegoría va de la idea a la imagen, mientras que aquél procede a la inversa: de la imagen a la idea. Respecto de la parábola, la alegoría ofrece un sentido global y no por detalle como la primera.

Los teólogos judíos y cristianos formaron escuelas de interpretación alegórica o espiritual de la Biblia. Como ejemplos pueden citarse, entre los judíos, a Eupolemo, Aristeo, Artapán, Demetrio, Aristóbulo y, sobre todo, a Filón (Escuela Judía de Alejandría); y, entre los cristianos, primero a San Pablo y, luego, a la Escuela Catequética de Alejandría, fundada por Panteno y que, posteriormente, tendría entre sus más significativos representantes a San Clemente de Alejandría y Orígenes, pero también a Arrio, Cirilo y San Atanasio. Por otro lado, San Agustín en algunas de sus obras es un ejemplo de interpretación alegórica de la historia.

[Imagen: icono de San Clemente de Alejandría]