viernes, septiembre 21, 2007

POEMA


Aquí un hueco de mi blog para el poema de una buena amiga, fuente de fructíferas conversaciones sobre la oración y la meditación, de intercambios de opiniones sobre la experiencia religiosa -en el amplio sentido de las palabras- y de enriquecedoras lecturas espirituales.

Porque en parte puede tener relación con lo que algunas veces hemos hablado, he escogido el siguiente:


A este desierto has de venir...

allí hablaremos en secreto...

Nos sentaremos junto al olivo

pues la higuera yace maldita...


Ya el vino está... prometido

y su amargura se espesa...

porque es el agua de la agonía...

ahora debemos beberla.


Escamparon las nubes...

el nuevo sol nos calienta...


(Alguien caminó y habló

por estas arenas...)

estas piedras son testigos...


Ellas podrán ser cómplices

de lo que ahora decimos...

y en cuanto a la profunda tierra,

ella es el lugar donde las palabras

nos cautivarán

en el absoluto

silencio.




María José Vivo: Ya no espero nada (porque lo tengo todo); Caja de Semillas, Totana-2004.