sábado, septiembre 22, 2007

IIIª ASAMBLEA ECUMÉNICA DE SIBIU


Organizada conjuntamente por la Conferencia de las Iglesias Europeas, que agrupa a 126 iglesias protestantes, anglicanas y ortodoxas, y por el Consejo de Conferencias Episcopales –católicas- Europeas, la IIIª Asamblea Ecuménica Europea se celebró en Sibiu (Rumanía), desde el día 4 al 9 de septiembre del presente año. Más de dos mil delegados y otros tantos observadores visitantes venidos de toda Europa, entre los que se encontraban numerosas delegaciones ortodoxas, tomaron parte en esta reunión, la primera del género acogida en por un país mayoritariamente ortodoxo, que tenía por tema: “La Luz de Cristo brilla para todos: esperanza de renovación y de unidad en Europa”. Los dos precedentes de la presente Asamblea se habían celebrado, respectivamente, en Basilea (Suiza, 1989) y en Graz (Austria, 1997).


La ceremonia de apertura estuvo marcada, entre otras intervenciones, por la homilía pronunciada por el Patriarca Ecuménico a partir de un pasaje de una epístola de San Pablo (2 Cor 4, 6-7). En su intervención Bartolomé I apeló a los participantes a arrepentirse, invitándolos a ayunar y rezar el viernes, día 7 de septiembre, para tomar consciencia de la degradación del medio ambiente. Igualmente, reafirmó el empeño de las Iglesias ortodoxas en el movimiento ecuménico, subrayando que “en ausencia de diálogo es imposible alcanzar el fin último, la reconciliación, la comunión y la unidad cristianas”.


El sitio web del Patriarcado de Constantinopla ha publicado íntegra -en francés- dicha intervención:





Por su parte, el entonces metropólita Daniel de Moldavia -hoy actual Patriarca de Rumanía- pronunció un discurso de acogida en nombre de la Iglesia ortodoxa rumana. Días posteriores, en el marco también de los actos de la Asamblea Ecuménica, el ahora nuevo patriarca de la Iglesia rumana, en la catedral de Sibiu, pronunció una homilía en honor de la Madre del Señor: "La Santa Virgen María, Madre del Señor. Icono viviente de la Iglesia":





Documento que, para más adelante, con más tiempo, traduciré y publicaré en el blog.


Por último, el metropólita Cirilo de Smolensko y Kaliningrado, responsable del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, invitó a repensar el ecumenismo en base a la defensa de los valores cristianos y de la moral social.


El metropólita Cirilo particularmente apeló a una mayor solidaridad entre las diferentes comunidades cristianas en los dominios de la Ética y de la Doctrina Social con vistas al futuro del cristianismo en Europa: “La defensa de una moral social única y de los valores cristianos en la Europa actual es hoy imposible si los cristianos de las principales confesiones, a pesar de sus divergencias doctrinales, no aúnan sus esfuerzos. La vieja noción de `ecumenismo´ no conviene del todo a esta nueva tarea. Pensamos que la solidaridad cristiana fundada sobre la ética única e inmutable del Evangelio y el testimonio común de los valores cristianos en el mundo son, quizá, la última posibilidad para los cristianos de devolver un alma a Europa gracias a los esfuerzos comunes”.


Para el metropólita Cirilo, el trabajo común de los cristianos en el ámbito misional y en el dominio de la predicación del Evangelio puede dar nuevas fuerzas al diálogo teológico y a las búsquedas de la unidad perdida entre las Iglesias: “Estoy convencido que la solidaridad frente a los desafíos actuales insuflará una fuerza nueva a las relaciones entre cristianos en Europa, devolverá el interés en el diálogo teológico y en la búsqueda de la unidad ordenada por Dios a las comunidades cristianas, interés que se había difuminado en ellas”.


Su intervención, del mismo modo, ha sido publicada en francés, inglés y alemán en la página web de la Representación Ante las Instituciones Europeas de la Iglesia Ortodoxa Rusa: