La pasada semana este blog, "De Ortodoxia", desde que se pusiera en marcha allá por el año 2006, alcanzó la significativa cifra de 50.000 visitas. El presente blog es obra de un cristiano ortodoxo. Por tanto, aunque su pretensión última es la de dar a conocer la fe de la Iglesia Ortodoxa y, por extensión, todo lo relativo a la Ortodoxia Cristiana en el ámbito, principalmente, de la comunidad iberoamericana e hispanohablante (inserta mayoritariamente en la tradición católica), muchos de los textos estarán inevitablemente tamizados por la perspectiva personal -y "experiencial"- del autor. (12/9/05)
martes, julio 29, 2008
"DE ORTODOXIA" ALCANZA LAS 50000 VISITAS
La pasada semana este blog, "De Ortodoxia", desde que se pusiera en marcha allá por el año 2006, alcanzó la significativa cifra de 50.000 visitas. jueves, octubre 04, 2007
ÚLTIMAS PALABRAS DE UNA MADRE CRISTIANA A SU HIJO
Sin más, conmovedora. Conmovedora hasta decir basta. Una prueba más de que las guerras -y las postguerras- no son hechos lineales o planos, fáciles historias de buenos y malos con las que todos los implicados puedan tranquilizar sus conciencias."NI SIQUIERA LOS MUERTOS PUEDEN DORMIR TRANQUILOS EN KOSOVO"

No podía ser de otro modo, Vladyka Artemije cumple con una obligación moral, cristiana, y, por supuesto, con la alta y principal responsabilidad que va pareja con su condición de máximo representante de la comunidad ortodoxa de Kosovo. Nadie puede reprocharle su arrostrada militancia en esta justa causa, ni poner en duda que es principal testigo de la grave y trágica situación que, entre otros habitantes de la provincia, sufre especialmente el pueblo ortodoxo serbio.

Resalto algunas de sus afirmaciones. Resumió lo acontecido: "Ocho años bajo la protección de la OTAN y la UNMIK (Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo) superaron por su severidad cuanto había ocurrido en el pasado”; le puso números y caras: "Quedaron expulsados en este período dos tercios de la población cristiana: 250.000 serbios, gitanos, egipcios y otros no-albaneses"; relató los delitos y los crímenes: "asesinatos, incendios, explosiones, secuestros, violaciones, profanación de iglesias y monasterios" y hasta de los cementerios: “Ni siquiera los muertos pueden dormir tranquilos en Kosovo”, condenó.
Efectivamente –aunque la prensa española y gran parte de la occidental- observa ahora casi un absoluto mutismo sobre estos hechos, quien esto escribe todavía recuerda, cuando acabó la intervención ilegal de la OTAN contra Serbia en Kosovo, cómo los medios significaban que, a la par que las fuerzas de la OTAN ocupaban la provincia, no sólo los habitantes serbios huían de la provincia con las escasas pertenencias que podían salvaguardar, sino otros muchos de las diferentes etnias que –cada día menos- la pueblan: gitanos, goranos (eslavos de fe musulmana), egipcios (gitanos musulmanes; también llamados askhali), turcos, etc. Si tal como entonces se informaba, el conflicto radicaba en la opresión de los serbios sobre los supuestos “liberadores” (UCK) de los albanokosovares, ¿por qué otros pueblos no concernidos por el conflicto huyeron y siguen huyendo?; si tal como se informaba, el conflicto tenía raíces en las diferencias religiosas, ¿por qué otros habitantes de religión musulmana abandonaban y abandonan hoy día, aún, la provincia?
Como “mejor solución” a esta situación de clara purga étnica, genocida, al parecer, la mayoría de los Estados de la UE jalean la idoneidad del “Plan Ahtisaari”: la completa independencia de Kosovo en manos de las autoridades albanokosovares. Supondría la última escena de la desmembración de la Ex – Yugoslavia. Poco importa que la impotencia o la desidia, cuando menos, o la connivencia, en el peor de los casos, de la UNMIK no haya sabido afrontar y resolver los delitos y crímenes que aquí se denuncian y que, además, en opinión de observadores experimentados e imparciales, Kosovo sea hoy nido de corrupción política institucional, tráfico de drogas y de armas, robos y expolios, trata de esclavas sexuales, vivero del terrorismo integrista islámico, etc. ¿Duda alguien de que, ante la negra perspectiva que las civilizadas naciones europeas ofrecen a la población no-albanesa de Kosovo, ésta opte por irse y, por supuesto, por no regresar aquellos que ya se fueron?.
Tampoco parece importar, como hace meses ponía de relieve Ignacio Ramonet en “Le Monde Diplomatique”, que se vulnere el contenido de la resolución 1244 de la ONU, que reconoce la pertenencia de Kosovo a Serbia, siguiendo el principio siempre observado por la Comunidad Internacional en todos los conflictos acaecidos en la ex – Yugoslavia, y especialmente defendido en el de Bosnia-Hercegovina, a fin de que ésta no desapareciese: respetar las fronteras interiores de la antigua República Socialista Federal de Yugoslavia.
Bien, a pesar de que esta entrada pueda resultar más extensa de lo normal, quiero volver sobre las palabras de Vladyka Artemije y reflejar aquí la traducción de un reportaje aparecido en la revista francesa “Marianne”, cuya autora es Elisabeth Levy y cuyo contenido coincide con lo denunciado por el íntegro y valiente obispo serbio. A pesar de que hace casi cinco años de este extenso artículo, la situación desastrosa que describe no ha remitido en Kosovo:
Debía ser el principio de una nueva era: el derecho iba a suceder a la fuerza, la coexistencia a la purificación étnica, la democracia a la dictadura. Bombardeando Yugoslavia en la primavera de 1999, la comunidad internacional pensaba mostrar que el tiempo de la impunidad para los criminales de Estado se había cumplido. Protegido por los soldados de la OTAN, la ONU, brazo secular de esta diplomacia misionera, había de construir el nuevo Kosovo. Con la ayuda de los combatientes de la libertad, los guerrilleros del UCK (Ejército de Liberación de Kosovo), que un onúcrata debía comparar con los padres fundadores americanos…
Durante los tres meses de guerra, Bill Clinton, Jacques Chirac, Tony Blair y Gerard Schroeder, sostenidos por los medios de comunicación extáticos, habían rivalizado en lirismo humanitario, celebrando de antemano el sueño multiétnico. Millones de ciudadanos sinceros les creyeron. Pristina, esa pequeña ciudad sin encanto, cuyo nombre era sinónimo de tragedia, se convertiría en el laboratorio del gobierno mundial y de la paz universal.
Cerca de cinco años han pasado. Las banderas de las más grandes democracias del mundo ondean en los principales edificios de la capital provincial. Curiosamente, delante del “Gran Hotel”, palacio de la arquitectura estalinista, se han olvidado de la de Francia. Jeep estampillados con las siglas de todas las organizaciones que participan en la administración caótica de este territorio minúsculo atestan los caminos asfaltados.
Kosovo, sin embargo, se ha transmutado hoy en cementerio de ilusiones. Sería injusto no hacer la observación de que los sufrimientos de los albaneses cesaron, por lo menos los que les fueron infligidos por los serbios. Pero hasta los principales interesados lo reconocen: el paraíso prometido a menudo se parece al infierno. La gente habla del pasado todos los días porque no tienen futuro, indica Baton Haxiu, influyente periodista. Con la excepción de Serbia y de Macedonia, todo lugar es preferible a éste. Estamos terriblemente aislados.
Caos político
Una vez las cámaras desaparecieron, las cancillerías descubrieron que tenían otros gatos, más mediáticos que Kosovo, para azotar. El maná financiero que, hasta 2001, se había derramado sobre la siniestrada provincia, sin resultados muy convincentes en términos de desarrollo económico, se secó.
Cada tarde, los apagones sumergen en la penumbra a las familias que no tienen los medios para hacerse con un generador. Pero es en el terreno político donde se constata el más grande desastre.
En materias de democracia y de sociedad multiétnica, la ONU y la KFOR (Fuerza de la OTAN en Kosovo) se han revelado incapaces de evitar un terror a la inversa, dirigido principalmente contra los serbios, mientras que misteriosos grupos extremistas de los que se habla a media voz se apoderaban de la realidad del poder.
Kosovo está en camino de ser entregado a la mafia, expone un cuadro francés que trabaja en la reparación de las infraestructuras. La UNMIK (Misión de las Naciones Unidas) cede las empresas privadas a los que tienen dinero que hay que blanquear.
En la gran fraternidad OTAN-ONU, se consagra mucho tiempo a tirarse los trastos unos a otros. Antes de emitir su análisis, este estadounidense, que ocupa altas responsabilidades en la UNMIK, comienza por expresar su rabia contra Francia que, afirma, tiene sólo una ambición en Kosovo, agitar su bandera e impedir a otros actuar. Tratándose de la suerte de los serbios, el francófobo recusa toda simetría con la de los albaneses antes de la llegada de la OTAN. No es comparable, zanja tajante. Bajo Milosevic, la ley marcial estaba vigente. ¡La represión fue propiciada por el Estado! Esto introduce evidentemente una diferencia aunque, para las centenas de serbios asesinados desde hace cuatro años, este debate de expertos llega un poco tarde.
Pero, bajo Milosevic, Kosovo no fue dividido en zonas para 21000 soldados venidos de los mejores ejércitos del planeta. No estaba patrullado por los jeep rojos y blancos bautizados coca-cola a bordo de los cuales circulan los 4000 policías internacionales encargados de formar y de dirigir el KPS (Servicio Policial de Kosovo). Los restaurantes de Pristina no acogían a la clientela elegante y cosmopolita de los expertos en derechos del hombre y otros consejeros que comparten su periódico entre reuniones innumerables y la redacción de expedientes intrincados. ¿Despliegan la energía suficiente para que los serbios sufran una suerte un poco menos terrible que los albaneses no hace mucho?
Bernard Kouchner, que fue, en junio de 1999, el primer alto representante del Secretario General de las Naciones Unidas, es decir, el primer gobernado de Kosovo bajo protectorado, no está lejos hoy de reconocer su fracaso. Después de nuestra llegada, son los serbios los que pasaron a ser las víctimas, ha declarado recientemente con motivo de la proyección de una película realizada por el ejército francés. No supimos protegerlos. Con eso está dicho todo. La Comunidad Internacional está camino de conseguir lo que Slobodan Milosevic no había conseguido llevar a cabo: ¿la edificación de un Kosovo étnicamente puro?
Mentiras e indiferencias
Desde junio de 1999, los primeros asesinatos de serbios ponían a 180.000 personas sobre los caminos del exilio. De los aproximadamente 70.000 serbios que quedan en la provincia, poblada por unos 2 millones de habitantes, más o menos la mitad vive al norte del Ibar, el río que separa en dos la ciudad de Mitrovica y aisla la parte septentrional, relacionada con el resto de Serbia (de la cual Kosovo, según la resolución 1244 de la ONU votada en junio de 1999, es parte integral).
La comunidad internacional se opuso fuertemente a la limpieza étnica e, ironía de la historia, la patrocina aquí, resume el padre Sava, del monasterio de Decani, cerca de Prizren, al sur de Kosovo. Nuestra herencia sistemáticamente es erradicada. Ni cinco céntimos han sido dados para la reconstrucción de los 120 edificios destruidos o dañados. Desde hace cuatro años, este hombretón anglófono y familiarizado con el uso de Internet intenta sin descanso sensibilizar al mundo sobre la suerte de su pueblo en desamparo: pensamos que Kosovo es una tierra serbia, pero jamás defendimos el régimen de Milosevic. Durante los bombardeos, acogimos a refugiados de todas las nacionalidades. Los albaneses no tienen ninguna razón para odiar al monasterio. Sin embargo, no podemos más ir a la ciudad. Hasta escoltados, somos agredidos, a menudo por pilluelos sometidos a una intensa propaganda de sus profesores.
Son numerosos para no beneficiarse más de estas preciosas escoltas que la KFOR se resiste cada vez más a abastecer.
Antes de dejar la provincia, el alemán Michael Steiner, predecesor del actual alto representante, el finlandés Hari Holkeri, había presentado un informe muy optimista sobre la seguridad en la provincia al Consejo de Seguridad. Todo el mundo querría creerle, para empezar los países contribuyentes de la KFOR, muy preocupados por reducir sus contingentes. La concesión de una escolta de protección constituye un medio de presión eficaz para que los serbios recalcitrantes cooperen con las instituciones internacionales. Los militares dicen que son preparados para la guerra, no para acompañar a los niños a la escuela, observa el estadounidense ya citado de la UNMIK.
¡Excepto que nadie hiciese la guerra, ni siquiera a los asesinos!
Mientras que una centena de ataques y cerca de 1000 homicidios han sido cometidos según Belgrado (la UNMIK reconoce muchos menos), las primeras detenciones se produjeron hace apenas unas pocas semanas. En numerosos casos, comenta el padre Sava, se comienza por difundir noticias falsas que imputan los asesinatos de serbios a los propios serbios o haciendo pasar a las víctimas por albaneses. Cuando el mentís es publicado, todo el mundo se ha olvidado del asunto.
Como si hubiera que añadir a la mentira la indiferencia. Sea como sea, concluye un diplomático, ni la KFOR ni la UNMIK pueden reglamentar la cuestión de la seguridad. Es a los albaneses, y sólo a ellos, a los que compete hacerlo. Eso es tanto como decir que el gran mestizaje está muy lejos de ser una realidad.
Es muy importante para una sociedad contar con minorías, pontifica el consejero. Esto da lugar a la fantasía y favorece el humor. Imaginamos el efecto de un discurso como este entre los serbios que permanecen en la provincia y que sobreviven en los enclaves. En los más grandes, o en los que están constituidos por varios pueblos unidos entre sí, se puede llevar una existencia más o menos normal. A condición de no salir de ahí.
Pero otros enclaves se reducen a un barrio minúsculo, como en Orahovac, en la región de Prizren, donde unas centenas de ancianos parecen esperar la muerte; o, incluso, a unas pocas casas, como en el centro de la ciudad de Obilic, donde una decena de familias -todavía más aterrorizadas desde la matanza de la familia Stolic (un anciano matrimonio y su hijo)- abrieron pasos de comunicación entre sus patios y jardines para no tener que aventurarse fuera. Para ellas, la animosidad de la vecindad es tanto más fuerte porque se le añade la concupiscencia de los intereses inmobiliarios: cada familia serbia que echa la llave constituye una victoria.
Antiguo minero, Ranislav Radovic, de 65 años, vive con su mujer Angelina y sus dos hijos. No puede ir ya a cultivar el trozo de terreno que posee a las afueras de la ciudad. Pero las colmenas, instaladas en su jardín, abastecen de una miel excelente. Angelina no ha salido de su casa desde hace cuatro años, pero, en caso de una urgencia, Ranislav va a la ciudad: después de cuarenta años de fábrica y de mina, conozco a todo el mundo. Mis antiguos amigos albaneses hablan un momento conmigo cuando nadie les ve. Ranislav está sin embargo lleno de vida y de alegría: pasé casi la mitad de mi vida bajo tierra y siempre fui feliz. No pueden hacerme nada, aparte de matarme. Milena, 14 años, entra en casa reventando de risa. Es la chica más hermosa de nuestro pequeño enclave, dice Ranislav. Y es también la más fea: es la única. Su hermano pequeño, cría palomos. Por falta de espacio, les enseñó a volar en la terraza.
Lo peor aquí es el aburrimiento. Por supuesto, hay un miedo omnipresente, un sentimiento de ser olvidado por todos. Algunas veces, el aislamiento absoluto como el de aquel viejo muerto de hambre, en plena ciudad, y que ningún vecino se atrevió a socorrer.
Lo más terrible, que no hay nada más que hacer que mirar a un pasado sepultado. Sólo los más jóvenes se atreven a soñar con un futuro mejor. Sonia tiene 15 años pero lleva una existencia de mujer. Ella permanece con su abuela, enferma, y su pequeño hermano en el sur de Mitrovica, en zona albanesa, en una vivienda ruinosa que limita con la iglesia, protegida por los soldados griegos. Deja su casa sólo para ir a la escuela, al norte de la ciudad, siempre bajo escolta. ¿Cómo podría echarme novio, mientras que los militares me acompañan desde la salida del curso? Y mi hermano pequeño hasta no puede tener un amigo. ¿Es esto la democracia? El otro día Sonia pudo ver en la televisión las fiestas organizadas con motivo de la semana de los derechos del niño…
Situaciones surrealistas
En todos los pisos de la fábrica de gas de la ONU, se sigue como si la comedia democrática que se representa en el seno de instituciones formalmente multiétnicas tuviera algo que ver con la realidad. Salvar las apariencias parece ser la primera obsesión de los funcionarios internacionales.
A pesar del empeño puesto, tanto por los responsables de la ONU como por los dirigentes albaneses, el retorno de los serbios se produce con cuenta gotas en Kosovo y las expediciones son suspendidas frecuentemente. Los refugiados prefieren irse de nuevo cuando comprueban los peligros conjugados con la indigencia. Además, ciertas exigencias administrativas que tendrían sentido en Suiza no dejan de ser absurdas en la provincia.
Serbios que se ven impotentes para reclamar títulos de propiedad difíciles de encontrar para poder reconstruir sus viviendas familiares arrasadas. En otra parte, un burócrata riguroso exige que, conforme a una circular precisa, la vuelta de los refugiados se efectúe exactamente en el lugar que dejaron a pesar del carácter manifiestamente irrealizable de la operación. En ciertas localidades, particularmente en el oeste de Kosovo, los serbios no podrían sobrevivir más que bajo protección permanente. Esto sucede sobre todo entre la gente más corriente, pero todo el mundo tiene cada vez más miedo de los extremistas, confía un responsable de Plemetina, una importante villa serbia que pertenece a la municipalidad de Obilic.
¿Impotencia? ¿Cinismo? Para la mayoría de los serbios, incluyendo a Belgrado, la situación es de una claridad meridiana: la UNMIK juega a la albanización total de Kosovo.
Oliver Ivanovic, uno de los dirigentes de la comunidad serbia en Mitrovica, reconoce que el prejuicio favorable a los albaneses, evidente durante los dos primeros años, se ha difuminado un poco. Se tiene más bien la sensación de que nadie, a excepción de los dirigentes albaneses más duros a menudo surgidos del antiguo UCK, hace alarde de sus verdaderas intenciones. Por consiguiente, la consigna general es: no más divagaciones, los internacionales, comenta un periodista albanés, se dejan engañar por los locales.
Dicho de otro modo, el principal problema es que la UNMIK no controla gran parte de la máquina puesta en funcionamiento. Al no conformarse la realidad con la aspiración fijada por la resolución 1244, la administración de la ONU ignora la realidad e instaura una democracia de fachada, en la cual se ve a diputados obligados a ir al Parlamento en coche blindado.
Incapaz de hacer respetar los derechos de los serbios en el seno de las instituciones oficiales donde permanecen ultraminoritarios, la UNMIK tolera redes paralelas financiadas por Belgrado. El caso de la enseñanza, donde la ONU intentó en vano imponer escuelas multiétnicas, las cuales nadie quiere es particularmente significativo. Pero la dualidad de estructuras existe también a nivel político, donde se ve a concejales nombrados por Belgrado coexistir con las municipalidades que funcionan bajo la égida de la UNMIK. Dejamos hacer en lugar de representar el juego de la multietnicidad, se pone nerviosa una funcionaria que trabaja para la municipalidad de Pristina. Esto es desleal a los ojos de los albaneses correctos.
Excepto que se trata menos de representar un juego que de representar una comedia. Durante este tiempo, los serbios más radicales juegan a la política de lo peor, contando con una situación que, pudriéndose de más en más, podría conducir, esperan, a la partición de Kosovo.
Informes de fuerza
Mucha gente estaría de acuerdo con un statu quo sin independencia siempre que las estructuras de poder serbio no se reinstauren, analiza un diplomático. Nadie, sin embargo, se atrevería a votar por esta fórmula, por miedo a ser señalado como un traidor.
La perspectiva de un Kosovo independiente, que tiene el riesgo de ser un narco-Estado, no atrae el entusiasmo de casi nadie.
El nivel de arcaísmo es absolutamente sorprendente, admite un diplomático occidental que trabaja en una de estas verdaderas falsas embajadas abiertas por todos los países. Todo el mundo coincide en que no existe hoy elite albanesa capaz de hacerse cargo de un Estado naciente.
La peor decisión de la UNMIK fue conferir la universidad a los albaneses, se enfurece el periodista Baton Haxiu. Si nada cambia, corremos hacia el desastre en los próximos veinte años.
Arrinconada entre dos ambiciones que compiten, la administración de la ONU ha escogido pues someterse al informe de fuerza. Los Occidentales saben que, si se muestran firmes en la aplicación de la resolución 1244, previendo la vuelta de todos los refugiados y el mantenimiento de Kosovo en el conjunto de Serbia, se arriesgan a una guerra con los albaneses, explica Pedrag Simic, profesor de relaciones internacionales en Belgrado.
Así pues, prefirieron ganar tiempo mientras agitaban la zanahoria de la independencia. Por lo demás, por el lado albanés, el desarme nunca ha tenido efecto. Se sabe que un cierto número de ONG, centros culturales o mezquitas realizan actividades bien distintas a rezar u organizar espectáculos, denuncia un irlandés de la UNMIK.
Evidentemente, la ONU tiene miedo. Miedo de sufrir represalias si se muestra demasiado firme, miedo de comprobar el bonito cuento de hadas que trata de promover ensombrecido por la violencia.
También la ley del silencio reina en todas las plantas de esta Administración donde nadie osa hablar si no es cubierto por el anonimato.
Por medio del paraíso de los derechos del hombre, el Kosovo bajo administración internacional es un universo surrealista en el que un periodista de Belgrado es encarcelado por haber conducido su automóvil con falsas placas de matriculación.
Sin embargo, al parecer de un miembro del departamento de Justicia, el marco legal de la ONU es el más políticamente correcto del mundo. Es muy difícil colocar a alguien en situación de detención. Visiblemente, ciertos justiciables son más iguales que otros.
Como si quisiera resumir de un trazo la verdad de Kosovo en la época de la ONU, el director irlandés de una flamante prisión se niega a la entrega de un libro a un preso serbio: una obra sobre George Orwell. Sin duda, el celoso funcionario ignora que en el mundo descrito por el escritor inglés: la verdad, es la mentira.
Pues bien, la situación, como ya digo, no ha variado sustancialmente, como ponen de manifiesto otros muchos artículos e informes, algunos de los cuales, con el tiempo, iré traduciendo. Y que, por otro lado, apenas ocupan un espacio en la mayoría de los principales medios de información occidentales.
Mientras tanto la amenaza de una independencia absoluta para Kosovo, bajo estas inadmisibles condiciones, se cierne sobre la población no-albanesa que se resiste a dejar su tierra y sus hogares, su patria. Dicho de otro modo, podemos seguir preguntándonos qué será hoy -después de cinco años- de las vidas de Ranislav y su familia, de Sonia y la suya, del preso que no puede leer a Orwell y de tantos y tantos otros ciudadanos kosovares a merced de los burócratas internacionales y el terror y la violencia de la sinrazón nacionalista de los extremistas albaneses.
viernes, septiembre 21, 2007
SEGUNDO ANIVERSARIO

miércoles, agosto 29, 2007
"IF IT BE YOUR WILL"

Hace ya años -décadas diría, incluso- que me cautivó un autor como Leonard Cohen (alguien que, con un mero acercamiento a su biografía y a su obra, va más allá de la sola composición musical) y, siendo muchos los temas suyos dignos de mención especial, no hay ninguno que supere -según mi modesto entender de simple "escuchador"- a "If It Be Your Will" ("Si esta es tu voluntad"). Creo que es uno de los mejores ejemplos en los que una composición auna música, poesía y oración a un mismo tiempo.
Quiero hoy servirme de este blog para compartir este tema, en la espera de que otros puedan sentir mínimamente una parte de lo que yo siento cuando lo escucho.
If it be your will
That I speak no more
And my voice be still
As it was before
I will speak no more
I shall abide until
I am spoken for
If it be your will
If it be your will
That a voice be true
From this broken hill
I will sing to you
From this broken hill
All your praises they shall ring
If it be your will
To let me sing
If it be your will
If there is a choice
Let the rivers fill
Let the hills rejoice
Let your mercy spill
On all these burning hearts in hell
If it be your will
To make us well
And draw us near
And bind us tight
All your children here
In their rags of light
In our rags of light
All dressed to kill
And end this night
If it be your will
If it be your will
Que yo no hable más
Y que mi voz esté en silencio
Sabré esperar
Hasta que me lo pidas
Si esta es tu voluntad
Que una voz sea auténtica
Desde esta destrozada colina
Te cantaré
Desde esta destrozada colina
Todas tus alabanzas resonarán
Si fuera tu voluntad
Dejarme cantar
Todas tus alabanzas resonarán
Si fuera tu voluntad
Dejarme cantar
Si hubiera una oportunidad
Deja que los ríos se llenen
Deja que las colinas se regocijen
Y derrama tu misericordia
Sobre todos estos ardientes corazones en el infierno
Si fuera tu voluntad
Curarnos
Y átanos fuerte
En sus harapos de luz
En nuestros harapos de luz
Todos vestidos para matar
Y da fin a esta noche
Si ésta es tu voluntad
Si ésta es tu voluntad
domingo, diciembre 17, 2006
"YO TAMBIÉN LO HARÍA"

Yo también lo hubiera hecho... Leo que, durante su estancia en el Vaticano, SB Monseñor Christodoulos sorprendió con una insólita (¿lo es?) petición al Papa Benedicto XVI: al parecer -informan las autoridades griegas- en los museos del Vaticano se encuentra una importante pieza del Partenón y el Primado de la Iglesia de Grecia le habría encarecido al Papa de Roma que la devuelvan.
¿Habrá partido la solicitud de esas mismas autoridades griegas?... Puede, pero es indiferente: Monseñor Christodoulos no habría hecho otra cosa que participar de lo que viene siendo una larga y justa reivindicación de sus compatriotas griegos desde que, conseguida felizmente la independencia, tomaron conciencia del expolio histórico artístico al que se vieron sometidos tras siglos de ocupación y colonialismos. Y recuperar las muchas piezas del Partenón y la Acrópolis que se hayan diseminadas, a lo largo y ancho de este mundo, en museos y colecciones tanto públicas como privadas, es la principal reivindicación de un pueblo que ama su historia y los logros culturales que lo han ido conformando.
Benedicto XVI -perplejo, dicen, y tal vez desconocedor de la existencia de la pieza en los museos- le respondió que se estudiará la petición. No hay nada que estudiar, pienso: lo que es justo es justo y, recuperando el Partenón a -en la medida de lo posible- su pristina existencia, nos enriquece a todos.
miércoles, diciembre 06, 2006
ALCALÁ DE HENARES: POLÉMICA.
Hoy he añadido, en el apartado del blog dedicado a "Noticias", la visita de Su Eminencia Iosif a Alcalá de Henares, el día de ayer, para hacer realidad oficial dicho convenio -por cierto, en el artículo en cuestión se le sigue denominando "patriarca ortodoxo de París" (¡...!)- (ver).
En medio de ambos acontecimientos, surgió la polémica... Desde el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Alcalá de Henares, se acusaba al equipo gobernante del ayuntamiento, del Partido Popular (PP) de actuar en este tema -cesión de terrenos para la parroquia ortodoxa- por motivos electoralistas (ver). Recordemos que tanto Rumanía, como Bulgaria ingresarán en la Unión Europea el año que entra y sus ciudadanos, residentes en España, gozarán prácticamente a todos los efectos de los mismos derechos que los españoles, incluyendo el voto en las elecciones municipales.
En esto, "electoralismo" -mucho me temo, le pese al PSOE, le pese a cualesquiera otra organización política-, de aquí a 2007 y en fechas posteriores, van a incurrir todas las formaciones políticas con un mínimo de acceso al poder político institucional. Es una lástima que, las más de las veces, se gestione la vida pública no desde las necesidades objetivas de los ciudadanos sino desde los cálculos electorales de cada momento.
Hago estas reflexiones, conste, de modo generalizado, sin sumarme a esta acusación concreta del PSOE en Alcalá de Henares, pues no resido en esta ciudad y supongo que me faltan muchos elementos para apreciar si la reseñada acusación está fundamentada.
Sin embargo, sí hay algunos datos más que, de ser ciertos, ensombrecerían la decisión del gobierno municipal de Alcalá de Henares: la oposición municipal habla de que la decisión de ceder terreno público para la construcción de la parroquia no ha seguido los "trámites reglamentarios de aprobación por el pleno" y, así mismo, que son bastantes las asociaciones cívicas alcalaínas que llevan años solicitando decisiones iguales o parecidas (cesión de locales, terrenos, etc.) y siguen a la espera, frente a la celeridad en el caso de la parroquia ortodoxa.
Aquí, las autoridades municipales -sean del "color" que sean- deberían de ser cuidadosas, pues, de ser ciertos estos datos, podría generarse sin necesidad en parte de la ciudadanía una animadversión hacia los creyentes ortodoxos al ofrecer de ellos una imagen de "privilegiados".
Considero que las Iglesias ortodoxas y las asociaciones de su entorno o filiación deben igualmente ser sumamente cuidadosas, no exigiendo privilegios sino aquello que, en tanto una realidad social más, claramente consolidada hoy en nuestro país, en justicia les corresponde. Igualmente entiendo que el mismo cuidado ha de observarse de cara a no verse en medio de rifirrafes políticos.
No me cabe la menor duda de que estos terrenos donde construir la parroquia ortodoxa de Alcalá de Henares son necesidad perentoria para garantizar el derecho de muchas personas en esta ciudad; como tampoco me cabe la menor duda de que la Iglesia ortodoxa rumana no ha buscado inmiscuirse en un polémica estrictamente política. Sólo quiero hacer un llamado a que las autoridades y las instituciones políticas competentes -a todos los niveles del Estado- reglamenten debidamente, con claridad, cómo se accede al disfrute de los derechos y libertades fundamentales de las personas y los ciudadanos, no dejando resquicio a los tratos de favor y, menos, a los privilegios.
martes, diciembre 05, 2006
CROACIA: CONVERSIONES MASIVAS DE SERBIOS ORTODOXOS AL CATOLICISMO.
Ayer recogía de la página web www.semanarioserbio.com un artículo -publicado originalmente en el sitio "Internet Novine Serbske" el 29 de mayo pasado y traducido por Vesna Floric- donde se refleja con meridiana claridad un ejemplo de la vulneración de los derechos humanos antes mencionados. El contenido de dicho artículo es el siguiente:
El metropólita para Zagreb (Croacia) y Ljubljana (Eslovenia), Monseñor Jovan, alarmó estos días al Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Serbia, enviando una carta en la que informa que "han sido convertidos en católicos decenas de serbios en distintas parroquias en Bjelovar". El metropólita afirma que en Croacia han sido convertidos en católicos unos 30.000 serbios y ese proceso sigue. "De la cifra de 150.000 ortodoxos serbios (antes de la guerra) en Zagreb hoy en día quedan sólo unos 19.000. que se declaran ortodoxos serbios" - afirma el párroco de Zagreb el padre Milenko Popović. Popović que vive y trabaja en Zagreb hace 25 años, antaño tenía 700 casas ortodoxas a las que visitaba con frecuencia, sin embargo hoy en día quedan tan sólo 36. Para que los serbios no tengan problemas el padre Milenko ya no visita sus casas.
Despiden al diácono.
Los serbios de los suburbios de Ivanić Grad han informado al diácono Ljubiša Miodragović que ya no acuda a su trabajo puesto que de ahora en adelante tendrán a un párroco católico ya que ahora son católicos. El mayor número de católicos conversos o ex ortodoxos serbios se da en las parroquias de Narta y pueblos como Laminac, Bosiljevo, Marinkovac Donji, Šumetić, Blatinac, Lipovčani, Derežani, etc. Milomir Gvojić, el párroco de Bjelovar, dice que este fenómeno se produce por el miedo a perder trabajo o para encontrar el trabajo con más facilidad. "Para que los niños no tengan problemas en el colegio los padres los inscriben en clases de la religión católica y de esa forma se convierten en católicos", dice Gvojić.
"La cifra de los nuevos católicos es menor que antes y después de la guerra aunque esa tendencia sigue. Las presiones sobre los serbios son enormes. Acuden a nosotros los padres de los niños serbios pidiendo certificados de bautismo. Con esos documentos van al párroco y le dan el visto bueno para que figure que sus hijos voluntariamente han pasado al catolicismo. Entre la Pascua y El Espíritu santo hubo un centenar de esas solicitudes. Puesto que nosotros no expedimos ese tipo de certificados, los párrocos católicos rebautizan a los niños sin ese documento" –declaró el padre Popović-. Popović añade un hecho aún más triste. Dice que los ortodoxos serbios que están casados con un católico o una católica exigen que sus padres sean enterrados como católicos.
Belgrado reacciona con desidia.
Secretario de la Asociación de Serbios de Croacia en Belgrado profesor Milojko Budimir para "Vesti" declaró que sorprende que el aviso del metropolita Jovan causara una reacción de desidia en la opinión pública en Serbia al igual que entre la comunidad internacional. "Es inadmisible que el Gobierno serbio no reaccionara, ni el Ministerio para las minorías, ni el presidente de Serbia, Boris Tadić. No culpo a la Iglesia católica croata. Ella lucha por el incremento de sus fieles y cumple lo que el Estado promueve, aunque éste lo haga de un modo encubierto. Ahora llegamos a las palabras del NDH (El Estado Independiente de Croacia) de Pavelić que con su programa prescribió para los serbios en Croacia de aquel entonces (Segunda Guerra Mundial): matar, expulsar y convertir" – declara Budimir-.
"En los entierros se congrega numerosa gente, así que a muchos no les gustaría que se descubra que tienen a un ortodoxo en su familia. Algo similar ocurre en las bodas. Hace poco un fiel ortodoxo me dijo que no se puede casar en la iglesia ortodoxa porque el párroco católico amenazó a su novia católica que jamás la confesará ni podrá comulgar" – destaca el padre Milenko-.
El Presidente del Comité civil de los derechos humanos - Zoran Pusić declaró públicamente que "entre los años 1991 y 2003 sólo en Zagreb 20.000. niños ortodoxos serbios se convirtieron en católicos".
Cierto es que una situación así (de manifiesta vulneración de los derechos humanos), después de la explosión nacionalista que -junto a la connivencia, aquiescencia o desentendimiento del resto de países europeos o, incluso, de las instituciones internacionales- contribuyó a la desaparición de la antigua República Federal de Yugoslavia en medio de horribles y devastadoras guerras y todo tipo de padecimientos, era esperable. Cierto es que, muy posiblemente, procesos parecidos se estén dando en otros países de la zona surgidos de la mencionada desintegración. Pero ni lo uno -lo esperable- ni lo otro -el todos son culpables-, ha de invitar al olvido, a la justificación y, mucho menos, a dejar de denunciarlo.
Desde aquí, desde este blog, lo hago. Y lo haría igualmente si otros ciudadanos -europeos o no, ortodoxos o no,...- se vieran en parecidas circunstancias. Y lo hago desde un acercamiento racional al problema, y cosmopolita. Pero, dada la naturaleza de este espacio, "De Ortodoxia", comprenderán que resalte estos graves hechos. Así como, dada la fe que me une a las víctimas, me concederán que mi sensibilidad se una a la razón en la denuncia.
Dice el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicción, así como la libertad de manifestarlas individualmente o en común, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la predicación, el culto y el cumplimiento de los ritos". Añado que la Convención Europea para la Salvaguarda de los Derechos del Hombre y de las Libertades Fundamentales (1950) incluye un artículo -el 9º- prácticamente idéntico en su redacción, pero pleno en su misma significación y mismas implicaciones o exigencias.
Es evidente que en Croacia, a tenor de las cifras que se exponen en el artículo, así como en virtud de las declaraciones de los testigos, se está vulnerando derechos fundamentales de las personas y de los ciudadanos. Es cierto que se describen y denuncian una serie de circunstancias que -tal vez generadas por los tristes y trágicos enfrentamientos del pasado reciente- podemos atribuir a una mayor o menor "presión social", pero esto no puede ser justificativo de un desestimiento de las autoridades e instituciones políticas del Estado croata y, menos, de su laxitud a la hora de combatir y remover los elementos más o menos definidos de esa "presión social".
No, a menos que el Estado croata desista igualmente de adquirir -acorde con sus pretensiones de ingreso en la Unión Europea- los calificativos de "Democrático y De Derecho". No, a menos que el Estado croata se quiera hacer cómplice de una situación que, según todas las trazas, es de claro acoso a una minoría religiosa. Porque desestimiento, es complicidad. Dejación, es complicidad. Rendirse a la "presión social" -esto es, a la fuerza de las cosas y no a la fuerza del Derecho- es hacer abandono de las atribuciones garantistas del Estado. Es decir, digámoslo otra vez: complicidad.
No menos importante es la desidia que se denuncia de las autoridades e instituciones del Estado serbio y, por supuesto, tampoco la falta de intervención de la comunidad internacional, con las instituciones europeas y la ONU a su frente.
Por lo demás, para el "papel" que la Iglesia católica de Croacia está desempeñando en esta "historia" tengo calificativos que ahora, por amor a Cristo, prefiero ahorrarme. Pero, tal vez, lo que actualmente está sucediendo en Croacia -y que aquí se denuncia- pueda en parte explicarnos el nada tímido apoyo del Vaticano a la desintegración de Yugoslavia o, al menos, de la independencia de Croacia. Aquí, entiendo, sobre esta grave problemática que afecta negativamente a la deseada comunión inter-eclesial, la voz de Benedicto XVI debería también hacerse presente.
domingo, octubre 22, 2006
"CONSIDERAR LA RELIGIÓN UNA CUESTIÓN INTELECTUAL AFECTA A LA FE"
El contenido textual de la carta (*) es el siguiente:
Saludos y deseos de buena salud.
A lo largo de los últimos días hemos seguido con gran inquietud sus declaraciones y las reacciones de indignación que le sucedieron y es por ello que queremos aclarar a Su Santidad algunos puntos esenciales en los que los cristianos de Oriente viven y creen. Estos cristianos son quienes tienen mas conocimiento, consideración y entendimiento a cerca del Cristianismo y el Islam en conjunto, mas aún que en cualquier otra parte del mundo, puesto que conviven y comparten en armonía desde comienzos del llamado islámico hasta el día de hoy.
Hemos logrado las mejores relaciones gracias al respecto por la religión y a la libertad de práctica de culto según lo desea cada uno de acuerdo a las enseñazas de la religión a la que pertenece y a las norma de su ley. De aquí que la noble relación existente entre el cristianismo y el Islam y la particular cultura de convivencia provenga de este Oriente y de esta tierra que es tierra de religiones santas. Y como UD bien lo sabe, S. S. Juan Pablo II alabó la convivencia y la relación de ambas religiones tal como las vio y conoció durante su histórica visita a Siria cuyos hechos y escritos pasaron a ser parte de la historia del Vaticano y una etapa en el desarrollo al que apuntaba su predecesor.
No queremos ahondar en detalles a cerca de la relación entre el Cristianismo y el Islam y entre el Islam y el Cristianismo, esa relación tan rica de gestos dedicados a la convivencia y al respeto mutuo. No es necesario tratar esto aquí, dadas las condiciones actuales, como tampoco es necesario recordar que el sura mas largo del Santo Corán es aquel que expresa un gran respeto y estima por el Cristianismo.
Sin embargo, quisiéramos indicar que hablar acerca de la religión como tema de investigación académica no corresponde a la verdad de la religión que es dogma y fe tal como la practican los creyentes e, indudablemente, cada cual tiene pleno derecho de practicar su culto según lo desea. Por lo tanto, la religión no es una tema intelectual sino mas bien una cuestión doctrinal. Por lo tanto considerarla una cuestión intelectual afecta negativamente los conceptos y las creencias propias de tal o cual religión. Esperamos que Su Santidad contribuya a apartar la esencia de la religión de la mesa de dialogo y de las opiniones personales y citas que se quedaron en el tiempo, tratando de tener en vista mas bien los fundamentos doctrinales de la religión desde una perspectiva moderna y no desde una perspectiva propia del medioevo.
Sostenemos con certeza que la religión no está para servir al lujo del ejercicio intelectual y filosófico sino que más bien está para vivir y convivir en el amor, según lo enseñan la doctrina, las normas y también los ritos de cada religión. Es esto lo que caracteriza al Oriente en que vivimos desde los comienzos de las revelaciones y profecías celestiales.
Encomendados en sus oraciones le deseamos a Su Santidad todo bien.
[ SB Ignacio IV, Patriarca de Antioquía y Todo Oriente ]
jueves, mayo 18, 2006
TURQUÍA NO TIENE LA INTENCIÓN DE AUTORIZAR LA REAPERTURA DEL INSTITUTO DE TEOLOGÍA DE HALKI
"Turquía no tiene intención de autorizar la reapertura del Instituto de Teología de Halki, en la isla de Heybeliada, en el mar de Marmara, ha declarado el ministro turco de Asuntos Exteriores, Abdullah Gul, citado por el diario turco Hurriyet en su edición del 2 de mayo último. `Dar la autorización a un seminario de proponer una formación religiosa, contradice los principios de laicidad (1) de la república turca y su constitución´, ha afirmado, en Sofía, después de una reunión de ministros de países de la OTAN, mantenida durante la última semana del mes de abril. También ha subrayado que las autoridades turcas habían propuesto recientemente al Patriarca Ecuménico Bartolomé I incorporar el Instituto de Halki a la Universidad de Estambul, lo que suprimiría su carácter de establecimiento educativo privado para convertirlo en un departamento universitario controlado por el Estado, una solución que el Patriarca habría rechazado. Igualmente, Abdullah Gul declaró que no había ningun problema de restricción de las libertades religiosas para las comunidades minoritarias en su país. Este propósito fue referido en una entrevista dada al diario turco Hurriyet por la ministra griega de Asuntos Exteriores, Dora Bakoyannis, que participaba también en el encuentro de Sofía. Las declaraciones del ministro turco de Asuntos Exteriores se contradicen con las que su colega, Hüseyn Celik, ministro de Educación, que se había pronunciado, en una entrevista al diario turco Millet, en octubre de 2005, por la reapertura del Instituto de Halki con el fin de que Turquía se ajuste a lo exigido por su `hoja de ruta´ en vista de la integración en la Unión Europea. `Yo puedo abrir el centro de Halki´, había afirmado últimamente. Fundado en 1844 en las dependencias del monasterio de la Santísima Trinidad, en una isla próxima a Estambul, el Instituto de Teología de Halki fue cerrado por orden de las autoridades turcas en el año 1971. A lo largo de los últimos siete años, el Patriarca Bartolomé I ha intervenido en varias ocasiones para demandar su reapertura, indispensable para formar a los clérigos y teólogos de los cuales el Patriarcado Ecuménico tiene necesidad. La reapertura del Instituto es una de las exigencias establecidas por la Unión Europea, previas a la definitiva adhesión de Turquía a dicha Unión" (2)
[Fuente: Servicio Ortodoxo de Prensa (SOP): http://www.orthodoxpress.com/nouvelles.php3?page=14 ]
Sobre parte de lo dicho en esta noticia quisiera exponer brevemente (1) una reflexión basada en el concepto de laicidad y (2) unos datos que amplían lo expuesto en la última afirmación: la que hace referencia a las exigencias de la Unión Europea a los gobernantes turcos si quieren que su país se integre en el marco de dicha Unión.
(1) El ministro de Asuntos exteriores turco, Abdullah Gul, maneja un concepto erróneo de laicidad: el Estado laico exige una estricta separación entre las esferas de lo público y lo privado, que llevado al campo religioso, implica la mutua independencia del Estado respecto de las iglesias y / o confesiones religiosas -y viceversa; salvo lo dispuesto por las leyes y el respeto a los Derechos Humanos-; de aquí puede inferirse que el Estado democrático de Derecho tiene unas obligaciones para con el sistema educativo público, en todos sus niveles, pero nunca que fuera de este sistema no puedan desarrollarse otras instituciones educativas y formativas que partan de la "iniciativa privada". Ni en la muy laica Francia una situación como la que se da en Turquía, referente al caso del Instituto Teológico de Halki, sería imaginable. Por otro lado, llama mucho la atención que las declaraciones del Sr. Gul procedan de un político que se encuentra en el campo del islamismo moderado, poco avenido con las "soluciones laicas".
Es conveniente recordar lo que la Declaración Universal de Derechos Humanos prescribe para el caso que nos ocupa:
Art. 18. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicción, así como la libertad de manifestarlas individualmente o en común, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la predicación, el culto y el cumplimiento de los ritos.
Cierto es que, antes que nada, el sujeto de este derecho -así como de los restantes contenidos en la Declaración- es el ser humano individualmente considerado y no tanto los grupos en los que se integra, pero también es cierto que, en virtud del artículo 20 -derecho de reunión y asociación-, las iglesias y confesiones religiosas quedan amparadas a la hora de, libremente, instituir y organizar los medios por los cuales pueda ejercerse lo contenido en al artículo 18.
También es cierto que, contrariamente a lo que algunos piensan, el Estado laico no tiene una obligación de velar económicamente por las instituciones religiosas educativas y formativas; pero los gobiernos democráticos no pueden oponerse a su libre desarrollo y tampoco, como parece ser la intención del ministro de Asuntos Exteriores turco, asimilarlas dentro del sistema público universitario con el fin de "desnaturalizarlas" o, lo que es peor, controlarlas más allá de lo que leyes democráticas y justas indiquen.
(2) Para concluir, como mera información e ilustración, indico a continuación qué se contiene en la Propuesta de Resolución del Parlamento Europeo sobre el informe periódico 2004 y la recomendación de la Comisión Europea sobre los progreso realizados por Turquía en la vía de la adhesión (octubre de 2004), referido al tema que nos ocupa:
En los considerandos R., S. y T. se expone:
R. Considerando que la Comisión subraya que es preciso consolidar y ampliar las medidas legislativas y de aplicación, en particular en lo que respecta a la política de tolerancia cero en la lucha contra la tortura y los malos tratos y la aplicación de las disposiciones relativas a la libertad de expresión, la libertad religiosa, los derechos de las mujeres, los derechos de los niños, incluido el trabajo infantil, las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), incluidos los derechos sindicales, y los derechos de las minorías.
S. Considerando que las autoridades turcas siguen discriminando y poniendo trabas a las minorías religiosas, también en los ámbitos del derecho a la propiedad, el estatuto jurídico, las escuelas y la gestión interna, las normas de planificación ambiental y la formación del clero.
T. Considerando que no se ha vuelto a abrir el Seminario greco-ortodoxo de Halki, pese a anteriores llamamientos del Parlamento Europeo a las autoridades turcas.
Posteriormente, después de una considerable lista de exigencias para subsanar las deficiencias indicadas en los puntos anteriores -y otros que no vienen ahora al caso-, se indica en la recomendación 19:
19. Reitera su llamamiento a las autoridades turcas para que pongan fin inmediatamente a todas las actividades por las que se discrimine y se pongan trabas a las minorías religiosas, también en los ámbitos de los derechos de propiedad, el estatuto jurídico, las escuelas y la gestión interna, las normas de planificación ambiental y la formación del clero, y pide, como una primera señal clara de aplicación de lo anterior, la reapertura inmediata del seminario greco-ortodoxo de Halki; pide que se reconozca y proteja a los alevitas como minoría musulmana.
Pues bien, desde ésto vamos camino de dos años sin que parezca darse una buena voluntad y clara disposición del Gobierno turco por cumplir con los requisitos exigidos por la Unión Europea en este área de la libertad religiosa.
Desconozco si hay en vigencia alguna campaña de recogida de firmas dirigidas al Parlamento Europeo, a la Comisión Europea o, incluso, a las Naciones Unidas para que insistan en la reclamación, ante las autoridades turcas, del cumplimiento de estas prescripciones y la salvaguarda de la libertad religiosa; pero no sería mala idea promover una desde España y recurriendo a Internet.