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martes, abril 22, 2008

ABECEDARIO (25)

Alianza Evangélica: Movimiento religioso protestante fundado en 1846, en Londres, Inglaterra, y redenominada en 1912 Alianza Evangélica Mundial. Constituye la expresión formal de una comunidad evangélica internacional que engloba una variedad de iglesias evangélicas conservadoras y/o denominaciones del evangelismo protestante, y sucursales independientes.

Actualmente integra a 128 alianzas nacionales, siete federaciones regionales y 104 miembros asociados, aparte de otras estructuras ministeriales y comisiones.

Están unidas por el propósito común de ganar el mundo para Cristo, promover la unidad cristiana y la defensa del cristianismo bíblico, sobre el fundamento de una declaración de fe netamente evangélica.

Está integrada en el Consejo Mundial de las Iglesias (CMI).

martes, abril 15, 2008

ABECEDARIO (24)

Alianza: Del hebreo "berith": pacto, contrato. Término y concepto central en el Judaísmo y el Cristianismo. En líneas generales puede referirse a los compromisos que, en la tradición bíblica, se establecen entre Dios y los hombres. La historia de la salvación se cimenta sobre pactos que, siempre, proceden de Dios: Él no concibe al hombre como su igual, pero lo considera como hermano en la salvación.

Concretamente, según las Escrituras, podemos hablar de una Antigua Alianza, la referida en el Antiguo Testamento y/o Biblia Hebrea, y una Nueva Alianza, la contenida en el Nuevo Testamento.

En la escrituras hebreas, la Antigua Alianza representa el pacto entre Dios y su pueblo elegido, Israel, fundamento de la religión judía. Este pacto se ejemplifica especialmente en la entrega de la Ley a Moisés en el Monte Sinaí (Ex 24, 3 y ss.), cuando Dios promete conducir al pueblo hebreo desde la cautividad, como esclavos en Egipto, hacia la tierra prometida, Canaán. Sin embargo, también, puede estimarse que este acuerdo tiene sus precedentes en los pactos anteriores establecidos con Noé y Abraham (Gn 15, 7 y ss.).

Los rasgos principales de la Antigua Alianza son: primero, es un contrato bilateral y un don en que ambas partes se comprometen a algo; segundo, en el caso del Sinaí, Dios se compromete a ser fiel a las promesas hechas y el pueblo a ser fiel a su Dios; la alianza es confirmada y sellada mediante un sacrificio (como en la historia de Abraham); y, en tercer lugar, toda la religiosidad y las normas éticas del pueblo judío tienen su base en esta fidelidad prometida y debida a Dios.

Por su parte, en el Nuevo Testamento, los autores inspirados describen la muerte y pasión de Jesucristo como una "nueva alianza" y expresan que este pacto sustituye a la "antigua alianza". Jesús, pues, establece un nuevo compromiso entre Dios y los hombres, que completa y perfecciona la Antigua Alianza con el pueblo de Israel, extendiéndolo a todo el género humano.

En efecto, para los cristianos tiene un significado nuevo: según San Pablo, en la persona de Cristo se realiza una Nueva Alianza (1Cor 11, 25) y se deroga la antigua. Esta ha sido superada por el nuevo Sumo Sacerdote, Cristo (Hb 3, 1-6), quien con su sangre (es decir, un nuevo sacrificio) sella y adquiere para Dios un pueblo nuevo.

Igualmente, Cristo mismo alude a ella en la Última Cena, al instituir la Eucaristía: "Esta copa es la Nueva Alianza de Dios, sellada con mi sangre" (en Mt 26, 27-28, y Lc 22, 20).

martes, abril 08, 2008

ABECEDARIO (23)

Alegoría: Del griego "allos", otro, y "agourein", hablar, decir... Figura retórica que consiste en referirse a una serie de realidades que no se quieren manifestar expresamente (sentido oculto: filosófico, religioso, ético...) a través de una serie de imágenes articuladas que constituyen un discurso coherente (sentido literal: palabras, acciones, personajes...). En dicho procedimiento retórico, pues, se utilizan una serie de metáforas diferentes, pero relacionadas entre sí, para expresar un pensamiento más complejo y, en tanto que metáfora larga, cada elemento del representante pretende corresponder a un elemento de lo representado.

La formulación medieval lo expresó de este modo:

"El sentido literal enseña los hechos; el sentido alegórico, qué creer; el sentido moral, qué hacer; y el sentido anagógico, hacia qué tender".

Esto planteó en la historia de la Filosofía y, sobre todo, de la Teología el problema del valor del lenguaje religioso.

Se distingue de la metáfora en cuanto la alegoría puede aplicarse a toda una obra literaria o figurativa; por ello recibe el nombre de "metáfora continuada", tal como Aristóteles la denominó en su momento.

Se distingue también del símbolo y de la parábola. Respecto del símbolo, la alegoría va de la idea a la imagen, mientras que aquél procede a la inversa: de la imagen a la idea. Respecto de la parábola, la alegoría ofrece un sentido global y no por detalle como la primera.

Los teólogos judíos y cristianos formaron escuelas de interpretación alegórica o espiritual de la Biblia. Como ejemplos pueden citarse, entre los judíos, a Eupolemo, Aristeo, Artapán, Demetrio, Aristóbulo y, sobre todo, a Filón (Escuela Judía de Alejandría); y, entre los cristianos, primero a San Pablo y, luego, a la Escuela Catequética de Alejandría, fundada por Panteno y que, posteriormente, tendría entre sus más significativos representantes a San Clemente de Alejandría y Orígenes, pero también a Arrio, Cirilo y San Atanasio. Por otro lado, San Agustín en algunas de sus obras es un ejemplo de interpretación alegórica de la historia.

[Imagen: icono de San Clemente de Alejandría]

viernes, abril 04, 2008

ABECEDARIO (22)

Aleluya: Aclamación hebráica que significa "alabad a Yavé" o, también, "alabemos al Señor". Esta exclamación hebrea de alabanza litúrgica se encuentra en el Antiguo Testamento, por ejemplo, en los Salmos: al principio de los salmos 111 a 114 y del 116 al 118; al final de los salmos 104 y 105; y al principio y al final de los salmos 106, 133 y 135.

Pasó a formar parte de la liturgia cristiana junto a los Salmos y es usada por la Iglesia especialmente en tiempos de la Pascua.

En la Iglesia Ortodoxa constituye un canto de alegría y de júbilo en la Liturgia y en los Oficios. El Aleluya de la Liturgia y de ciertos oficios es un canto que sucede a la lectura de la Epístola.

[Nota: Imagen tomada de la web de la asociación juvenil cristiana "Xaire" -http://www.xaire.info/-]

jueves, abril 03, 2008

ABECEDARIO (21)

Albigenses: Secta herética cristiana, del grupo de los cátaros, que en los siglos XII y XIII, fundamentalmente, se extendió por el sur de Francia en torno sobre todo a la ciudad de Albi (de la que recibiría el nombre y donde residía su "obispo") y de Toulouse, y también en las zonas del Lauragais, el Carcassés, el Razés y el Minervois y, en menor medida, en las regiones de Narbona y Montpellier.

Inserta en la trayectoria del dualismo, esto es, desde el zoroastrismo al bogomilismo, que comenzó a hacer presencia en el mundo occidental a partir del siglo II procedente de oriente, su corpus doctrinal estaba caracterizado por un sincretismo cuyos elementos principales provendrían del cristianismo, el maniqueismo y el gnosticismo.

Dicha doctrina puede resumirse en los siguientes puntos:


1. Creencia y profesión de un dualismo maniqueo, según el cual los espíritus proceden de un principio bueno y eterno, mientras que la materia procede de un principio malo y efímero. En este marco, la vida en la tierra era una lucha entre el bien (espíritu) y el mal (materia).

2. Creían igualmente en la transmigración de las almas. Los espíritus que se contaminaron con el mal quedarían aprisionados en los cuerpos materiales y sometidos a varias y distintas reencarnaciones.

3. Pensaban que Cristo era un espíritu con cuerpo fantasmal; por ello entendían que los sufrimientos y muerte del Jesús histórico fueron puramenta aparienciales.

4. Rechazando el Antiguo Testamento, procedían a una interpretación alegórica de los Evangelios: así, había un "cristo bueno" y un "cristo malo" que personificaban en San Pablo.

5. La salvación, según ellos, era fruto de la gnosis o ciencia esotérica y del propio esfuerzo o ascesis, no tanto de la gracia divina.

6. Rechazaban la creencia en el infierno y en la resurrección de la carne; proscribían la jerarquía eclesiástica y la posesión de bienes por parte de la Iglesia.

7. Negaban validez a los sacramentos, salvo un remedo sacramental por el que se ingresaba entre la minoría de los "perfectos": el "consolamentum", consistente en la imposición de manos y el toque con el texto de los evangelios.

8. Los seguidores más perfectos, los "puros", que venían a ser como sus presbíteros ("ancians" o "bons homs") destacaban por la pureza de sus costumbres y su rígido ascetismo (abstenerse del matrimonio, de la procreación y de la carne) y su celo caritativo. La otra categoría de adeptos recibían el nombre de "creyentes" y sus exigencias eran menores en vida; llegada la hora de la muerte recibían el "consolamentum".


Afectó a todas las clases sociales y grupos profesionales, teniendo especial incidencia en los ámbitos urbanos (el Languedoc era una de las regiones europeas de más desarrollo de las ciudades). Por otro lado, fueron significativos los apoyos que recibió de la nobleza de la zona: los Raimundos de Toulouse, los condes de Comminges, los condes de Foix, los Trencavel de Carcasona y un buen número de miembros de la pequeña nobleza; y también del bajo clero.

Ante la extensión de la influencia de la herejía por el sur y el sudeste de Francia y la consiguiente conveniencia de erigir nuevos "obispados", los dirigentes albigenses llegarán a convocar y celebrar el concilio cátaro de San Félix de Caramán (1167), que contará con la asistencia de un un obispo búlgaro, de la secta de los bogomilos, llamado Nicetas.

La Iglesia de Roma ensayó varias fórmulas para acabar con la herejía. Puede distinguirse una primera etapa (1165-1208) que persigue subsanar las diferencias por la vía del diálogo y la confrontación doctrinal (encuentros de Lombers -1165-, Carcasona -1204-, Servian -1206- y Pamiers -1207-), acompañada de esfuerzos de recatolización con el envío de legados papales -1178 y 1202- y la acción predicadora de órdenes religiosas como los cistersienses y los predominicos, y que no consiguió sus objetivos.

Una segunda etapa (1208-1255) que, tras las condenas de las doctrinas de los albigenses en varios concilios anteriores (Tours -1163-, III de Letrán -1179- y IV de Letrán -1215-), arranca de la declaración y organización, por parte del papa Inocencio III, de una larga y sangrienta cruzada, llamada "guerra de los albigenses", apoyada por la nobleza del norte de Francia (Arnaldo de Citeaux, Simón de Monfort, el mismo rey francés Luis VIII), y finaliza con el largo asedio y simbólica toma del castillo de Montsegur, una de las últimas plazas fuertes de los herejes (1243-1244; la última fortaleza albigense en caer será Queribus -1256-).

[Fortaleza de Montsegur]

Finalmente, la Inquisición se ocuparía de eliminar los últimos reductos de la herejía albigense en el Languedoc, algunos de cuyos miembros huirían a refugiarse en Cataluña, Italia y Bohemia.

lunes, noviembre 05, 2007

ABECEDARIO (20)

Ágrafa: (agrapha; del griego: "no escrito") Dichos, palabras o sentencias atribuídas a Jesucristo que se conocen no por una relación directa y consignada de modo escrito en los Evangelios, sino a través de otros textos.

Por ejemplo, se consideran así los pasajes del Nuevo Testamento 1 Tes 4, 15 y Hch 20, 35:

- "Os decimos esto como Palabra del Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron".

- "En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir".

Pero, sobre todo, se consideran ágrafas aquellos dichos y sentencias que aparecen en diversos lugares de la primitiva literatura cristiana no canónica. La autenticidad de la mayoría de las ágrafas es muy discutida, difícil de precisar.

sábado, noviembre 03, 2007

ABECEDARIO (19)

Agnosticismo: Término formulado por primera vez por el biólogo británico Thomas Henry Huxley en 1869, en el marco del escepticismo religioso (de a, "no", y gnosein, "conocer"). Desde dicha formulación vendría a signicar aquella teoría que afirma que la razón humana no puede probar, primero la existencia de un ser supremo (Dios); segundo, la existencia de un orden o mundo sobrenatural o suprasensible; y, en tercer lugar, la inmortalidad o trascendencia del hombre.



[Thomas H. Huxley, 1825-1895]



En general, sería incognoscible toda supuesta realidad trascendente y absoluta. La ciencia, pues, se circunscribiría y reduciría -tendría como límites- al conocimiento de lo fenoménico y relativo.


Puede mencionarse como precedente a Inmanuel Kant cuando en su obra la Crítica de la Razón Pura señala la negación de toda metafísica, esto es, también, cuando desarrolla su exposición de la teoría de la incognoscibilidad de la "cosa en sí" (noúmeno) frente a lo fenoménico como único objeto posible del conocimiento humano: el hombre -la mente humana- no puede conocer más que aquello que es objeto de los sentidos.


Esta doctrina ha sido muy elaborada, posteriormente, por la filosofía positivista (así, Augusto Comte y, en especial, Herbert Spencer, en el contexto del positivismo moderado) y el neopositivismo. El concepto fue adoptado igualmente por Charles Darwin.


En el ámbito de lo religioso -en relación a la existencia de Dios-, propiamente, el agnosticismo se situaría entre el teísmo y el ateísmo; mientras el teísta afirma que Dios existe y el ateo niega su existencia, el agnóstico afirma la ignorancia sobre dicho particular. No obstante, actualmente ha adoptado otros significados: por ejemplo, se ha venido a identificar en su sentido más amplio con el escepticismo y, así mismo, se ha asimilado a un estilo de vida no religioso, a un posicionamiento emotivo anticristiano e, incluso, se ha utilizado como sinónimo de ateísmo.

viernes, octubre 12, 2007

ABECEDARIO (18)

Agitados: Los "agitados" (en inglés, shakers) es el nombre popular de una secta protestante de carácter milenarista que tuvo su origen, mediado el siglo XVIII, en Manchester (Inglaterra) y cuyo nombre oficial era el de Sociedad Unida para los Creyentes en la Segunda Aparición de Cristo (The United Society of Believers in Christ´s Second Appearing). Influidos por un grupo de camisardos de Cevennes (calvinistas franceses -hugonotes-) que se exiliaron en 1706 en Iglaterra -tras las persecuciones de que fueron objeto por parte de Luis XIV- dirigidos por Elie Marion, los "agitados" o shakers se constituyeron como grupo en torno al liderazgo de Ann Lee (1736-1784), una visionaria psíquica que, finalmente, los condujo a América. El nombre popular les viene dado por el danzar extático que practicaban en sus celebraciones religiosas.


[Ilustración de un baile cultual de los Shakers]


Desde sus inicios, los agitados habían tenido éxtasis en los que decían obtener revelaciones y, a partir de ellas, pronunciaban profecías. Del mismo modo, enseñaban que Cristo volvería en breve a la tierra e instaban a las gentes a que se arrepintiesen.

Sobrepasado el año 1760 estos grupos milenaristas se reunieron bajo el liderazgo de Ann Lee. Ésta, una mujer sin estudios, había sufrido la trágica experiencia de haber dado a luz cuatro hijos sin vida, por lo que llegó a la convicción de que el sexo era el mal principal del mundo y, debido a su influencia, los shakers defendieron siempre como un mandamiento determinante la renuncia la trato sexual y el celibato estricto. Sus seguidores atribuyeron a Ann Lee un poder milagroso, así como la consideraban encarnación de la figura mesiánica de "la mujer del Apocalipsis".

El culto de la secta tenía un carácter exaltado, en el que eran habituales los arrebatos y el hablar en lenguas ("glosalia"), lo que provocó el rechazo de la sociedad circundante y de las autoridades y algunos episodios de persecución. Por ello, en el año 1774, nueve "agitados" partieron para América para preparar el traslado del grueso de los sectarios.

Desde su llegada, los shakers se dedicaron al proselitismo, celosos por persuadir a los hombres de su pecado y por ganarlos para su propio grupo de célibes. El revivalismo endémico de los Estados Unidos favoreció el aumento de los adictos.

Aun siendo milenaristas, afirmaban que ellos ya eran hijos de la nueva generación, que habían confesado su pecado, se habían arrepentido de él y lo habían abandonado (especialmente el trato carnal), siendo así salvos y resucitados. Ésta -la salvación- sólo podía alcanzarse mediante una vida ajustada al celibato, ya que la concupiscencia era la causa principal de todos los odios, envidias y males del mundo profano.

En Estados Unidos adoptaron una vida comunitaria, creando colonias bien organizadas donde el trabajo y el culto se integraban en un orden bien institucionalizado, sentando las bases de una mutua ayuda "familiar" entre los miembros de la secta. No obstante, esta vida dentro de las colonias no les llevó a una respuesta de aislamiento o introversionismo total, y meramente contemplativo, frente al mundo exterior: admitieron -sobre todo al principio- a creyentes que todavía no habían abandonado del todo la propiedad y los tratos con la sociedad; adoptaron a un buen número de huérfanos; favorecieron a los indios y se emplearon en el descubrimiento de ingenios e invenciones técnicas que facilitaran la vida de las colonias.

Por lo demás, siempre conservaron una profunda fe en la inspiración divina, desarrollando incluso algunas formas de espiritismo. Con el tiempo su impronta evangelizadora dio paso a una vida comunal más cerrada y, hacia finales del siglo XIX, se produjeron las primeras disensiones: el veterano dirigente Frederick Evans optó por defender un cierto tipo de socialismo, entendiendo que el movimiento había sido siempre una respuesta utopista frente al mundo, mientras que los más conservadores e inmovilistasa de los shakers, liderados por el también veterano Harvey Eads, defendían una posición centrada en el introversionismo de la comunidad y su rechazo del mundo.

Los "agitados" llegaron a crear diecinueve colonias (la mayoría entre los años 1787 y 1810), agrupando a unos 17.000 miembros desde su creación hasta finales de los años 50 del siglo pasado. En esta década todavía mantenían dos comunidades con una docena de creyentes. Hoy, se considera que su fidelidad al celibato estricto los ha llevado a su total desaparición.

[Nota: "Pravoslavieto", página web ortodoxa, en ruso, que habla de la secta de los "agitados"]

lunes, octubre 08, 2007

ABECEDARIO (17)

Ageo: Uno de los profetas menores de Israel (h. 520 a.C). Sus profecías están contenidas en el libro profético denominado con su nombre. Contemporáneo de Zacarías, como este apoyó la reconstrucción del Templo de Jerusalén tras la vuelta del exilio. Está constituido por exhortaciones al gobernador y sumo sacerdote de Judea para que se continuase con las obras de reconstrucción y rehabilitación del Templo, así como para purificar el culto del mismo como preparación para el nuevo reino de Dios. Profetizó que todas las naciones acudirán al nuevo templo en la era mesiánica.

domingo, octubre 07, 2007

ABECEDARIO (16)

Agar: Según el Antiguo Testamento, criada o esclava egipcia de Sara, esposa de Abraham, que pasó a ser la segunda esposa de éste y madre de su hijo Ismael (Gn 16). Debido a la esterilidad de Sara, la historia bíblica nos dice que ésta consideró conveniente que Abraham obtuviera descendencia a través de Agar. Sin embargo, más tarde, a raíz del nacimiento de Isaac -hijo del patriarca bíblico y Sara-, Agar y su hijo fueron expulsados al desierto (Gn 21), situación inducida por Sara.

Los árabes (agarenos) consideran a Agar la verdadera mujer de Abraham y se consideran descendientes de éste a través de Ismael.

Para San Pablo (Ga 4, 21s), esta historia bíblica representa la comunidad del pacto sinaítico (es decir, el judaísmo):

"Decidme vosotros, los que queréis estar sometidos a la ley: ¿No oís la ley?. Pues dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la naturaleza; el de la libre, en virtud de la Promesa. Hay en ello una alegoría: estas mujeres representan dos alianzas;la primera, la del monte Sinaí, madre de los esclavos, es Agar, (pues el monte Sinaí está en Arabia) y corresponde a la Jerusalén actual, que es esclava, y lo mismo sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba es libre; ésa es nuestra madre, pues dice la Escritura: `Regocíjate estéril, la que no das hijos; rompe en gritos de júbilo, la que no conoces los dolores del parto, que más son los hijos de la abandonada que los de la casada´. Y vosotros, hermanos, a la manera de Isaac, sois hijos de la Promesa."

sábado, octubre 06, 2007

ABECEDARIO (15)

Ágape: Del griego agapein y agapé, esto es, "amar" y "amor". Comida entre cristianos en señal de caridad y de unidad. Originalmente, esta comida precedía a la celebración eucarística, en la actualidad es posterior.

En los Evangelios se refiere a aquel amor, especialmente de Dios, que no viene determinado por el deseo hacia su objeto, sino que su esencia reside en la entrega desinteresada hacia los demás. Pasó igualmente a significar -o, también, materializarse- en una comunidad de mesa, de compartir los alimentos, entre pobres y ricos, acción muy usual entre los primeros cristianos y en el marco de la cual se celebraba la Eucaristía:


"Acudían asíduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones" (Hch 2, 42)


Con el tiempo se hizo una separación entre el ágape y la eucaristía, sirviendo el primero a fines caritativos.


El ágape es, pues, un término y una realidad eminentemente cristiana, ya que está presente en el Nuevo Testamento y en la primitiva Iglesia cristiana. Podemos aplicar al ágape, según las Escrituras y según la historia de la Iglesia, tres principales sentidos:


Primero, la virtud del amor de Dios a los liberados por la redención de Cristo y, de otro modo, el mismo amor que los cristianos se deben unos a otros. En este sentido está en oposición al eros griego, es decir, al amor instintivo y carnal.


En otro sentido, más tarde pasó a significar una reunión de carácter religioso, una "fiesta de hermanos" dentro de la primeros años de la Iglesia. Como hemos dicho inicialmente, al principio el ágape formó un todo con la Eucaristía y pudo dar origen a la generación de ciertos excesos, como pone de manifiesto 1 Cor 11, 17-34.


A principios del siglo II se separa el ágape de la Eucaristía, celebrándose ésta por la mañana y aquél por la tarde.


Por último, también como se ha adelantado, se transformó en una especie de comida de caridad (de ahí, la versión latina utiliza charitas en vez de ágape) para los pobres y, por otro lado, se dio este nombre igualmente a las celebraciones habidas en las catacumbas junto a las tumbas de los mártires. Más tardíamente, se denominó con la palabra ágape a fiestas y comidas en honor de los familiares difuntos.

lunes, septiembre 24, 2007

ABECEDARIO (14)

Aer: (del griego, "air") El más grande de los tres velos utilizados en la Divina Liturgia destinado a cubrir la patena y el cáliz. También, durante la recitación del Símbolo de la Fe, es agitado por el sacerdote -o, si hay varios, por los sacerdotes- por encima de los Santos Dones (el pan y el vino, Cuerpo y Sangre de Jesucristo) en señal del descenso del Espíritu Santo.

ABECEDARIO (13)

ADVENTISMO/ADVENTISTA


Adventismo: Conjunto de doctrinas que profesan algunas iglesias protestantes (adventistas). Estas, de inspiración anabaptista e íntimimante influídas por el milenarismo, mediante la interpretación literal de los textos apocalípticos de la Biblia, tienen como fundamento principal la creencia en una próxima segunda venida de Cristo al mundo (parusía).


Aunque el adventismo premilenarista ha estado presente, con mayor o menor insistencia y fuerza, a lo largo de la historia del Cristianismo, hablamos con propiedad del adventismo como doctrina protestante significativa a partir de las predicaciones apocalípticas, en las que se profetizaba el fin próximo del mundo, debidas a William Miller (1782-1849).


William Miller, granjero del norte del Estado de Nueva York, adquirió la convicción hacia 1818 de que era posible deducir de las Escrituras la fecha exacta del segundo adviento. Miller calculó que la venida de Cristo tendría lugar entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844. Recogió sus ideas en varios escritos y, desde 1831, dio inicio a sus predicaciones, que fueron muy solicitadas por parte de iglesias baptistas, presbiterianas y otras confesiones protestantes.


Por tanto, en su primera época el adventismo no constituía por sí mismo denominación protestante diferenciada, sino más bien un mensaje que con éxito había calado vivamente en el seno de muchas congregaciones religiosas de varias iglesias protestantes de los Estados Unidos, principalmente de los de Nueva York y su vecino Vermont.


Al no acontecer la segunda venida de Cristo en el tiempo señalado por las profecías de Miller -ni tampoco en un plazo posterior, octubre de 1844, fijado para concordar con el calendario judío-, muchas de las 50 o 100 mil personas que habían creído en el adviento reconocieron su desatino y abandonaron el movimiento o, también, se produjo la división entre los que seguían adeptos a las doctrinas adventistas.



La constitución del adventismo como secta protestante diferenciada no se produce sino, en fechas posteriores, a partir de las visiones y revelaciones recibidas por la profetisa Ellen G. White (1827-1915) que, en torno a ella y su marido, James White, reorganizó y estructuró a un grupo numeroso de adeptos adventistas, dándoles los principales elementos doctrinales: santificación del sábado (séptimo día) en vez del domingo -que calificaron de pagano y anticristiano; de aquí el nombre de Adventistas del Séptimo Día-, la esperanza en la inminencia de la parusía, la inmortalidad selectiva (solamente para los que elige Jesucristo por sus méritos), vegeterianismo y prescripciones higiénicas y relativas a la salud.


Los adventistas tienen una mayor presencia en los países anglosajones, especialmente en los Estados Unidos. No obstante, misionalmente, desarrollan una política de caridad y de apoyo y capacitación que está teniendo un gran éxito en África, Centro y Sudamérica, donde esta confesión está teniendo un crecimiento exponencial. En la actualidad, aunque las estadísticas no son seguras, parecen alcanzar la cifra de algo más de 5 millones de fieles bautizados.


Otras denominaciones religiosas con un fuerte componente adventista son los Testigos de Jehová y los Cristadelfianos.

domingo, septiembre 02, 2007

ABECEDARIO (12)

ACEMETA

Acemeta: Del griego “akoimetoi”, que puede traducirse por “los que no duermen”, corresponde a la denominación de una variedad o tipo de vida monástica que tuvo su desarrollo, especialmente, en el ámbito urbano de Constantinopla.

Los monjes acemetas –llamados también “chahore” o “los que vigilan” por los sirios- se dividían en grupos para turnarse en el coro y garantizar, durante todo el día, la recitación continuada del Oficio Divino cumpliendo así, literalmente, con la prescripción evangélica presente en Lc 18, 1; dice Jesús: “Es preciso orar en todo tiempo y no desfallecer”.

Normalmente se dividían en tres grupos, asegurando así tres periodos de ocho horas dedicados a la “oración perpetua” y, de este modo, en cuanto tal, la comunidad monástica nunca dormía y estaba siempre vigilante; el resto del tiempo lo dedicaban al apostolado y a las obras de caridad con los necesitados. También era habitual entre los acemetas que todos portasen una copia del Evangelio.

Aunque sus orígenes se sitúan en Siria, los monasterios de acemetas prosperaron sobre todo en Constantinopla y a orillas del Mar Negro. Es común la aceptación de que su fundador fue San Alejandro Akimites (fallecido en el año 430) que primero se estableció a orillas del Éufrates, donde fue cabeza de una comunidad de varios centenares de monjes y desde la que ejerció un apostolado que tuvo mucho éxito en la conversión de varias tribus árabes. Después, San Alejandro quiso establecerse en Antioquía, pero se encontró con la oposición del obispo Flaviano y, por ello, terminó marchando a Constantinopla donde, con el andar de los años, serían numerosos los monasterios de acemetas. Uno de sus monasterios en esta ciudad, el de Studion, fundado por el cónsul Studios, fue muy famoso en la antigüedad.

ABECEDARIO (11)

Acedia: (del griego "akedia") Ruptura de la ascésis y de la vigilancia, sumergiéndose en un estado de descuido interior, de desaliento o pérdida de la predisposición y el impulso para las cosas y para las actividades espirituales, de donde se deriva la búsqueda de la "diversión" bajo todas sus formas y de las "pasiones".

domingo, agosto 19, 2007

ABECEDARIO (10)


ACATISTO


Acatisto: (del griego `akathistos´: "que no está sentado") Himno que mientras es cantado se permanece de pie. El "Himno Acatisto" a la Madre de Dios, el más conocido de los acatistos, se canta en los servicios especiales de los cinco primeros viernes de la Gran y Santa Cuaresma.


El sitio web de la Archidiócesis de la Iglesia de Antioquía en México, Venezuela, Centroamérica y el Caribe publicó en su día un texto dedicado en exclusividad a este "Himno Acatisto", cuyo prólogo transcribimos aquí íntegramente:



El Himno Acatisto, es una bellísima oración dedicada a la Santísima Madre de Dios y Siempre Virgen María, quien a lo largo de la historia nos ha liberado de muchos peligros de un modo admirable y prodigioso.

La Iglesia inició la celebración de esta ceremonia a partir del año 626, motivada por la gran lucha que sostuvo el Emperador Heraclio contra los Persas, quienes estaban a punto de tomar la capital Constantinopla, pero las fervientes e incesantes oraciones de sus habitantes lograron finalmente vencer a los persas con el Auxilio Divino y por la intercesión de la Santa Madre de Dios.

Cuando la victoria fue obtenida, los cristianos salieron por las calles llenos de júbilo cantando en procesión el bellísimo himno "Oh Protectora indesairable".

A partir de este acontecimiento milagroso, el Patriarca de Constantinopla estableció que se celebrara un servicio especial durante los cinco viernes de la Santa Cuaresma. A este Himno se le llama Ακαθίστος o Acatisto, que significa sin sentarse, porque mientras dicho himno se está cantando, todos los presentes permanecen de pie.

El Himno Acatisto consta de veinticuatro versos que, según algunos historiadores, fueron escritos por el Patriarca Sergio de Constantinopla, aunque hay quienes opinan que el autor es otro. Cabe mencionar que, en el texto griego original, los versos empiezan consecutivamente con las 24 letras del alfabeto griego.


El Himno Acatisto es insertado en el servicio de Pequeñas Completas junto con el Canon litúrgico, compuesto por san José el himnógrafo; se suele llamar a todo el conjunto el SERVICIO DEL ACATISTO.



El texto completo sobre el "Himno Acatisto" publicado por dicha Archidiócesis puede conseguirse en el siguiente enlace:




lunes, diciembre 04, 2006

ABECEDARIO (9)

San Juan El Bautista, s. XIV - Hermitage, San Petersburgo

ADVIENTO


Del latín, "adventus", venida, advenimiento. Para el cristianismo, las cuatro semanas anteriores a la Natividad, que comienzan el domingo más próximo al 30 de noviembre (Domingo de Adviento). Es un timpo de preparación para la Natividad o nacimiento de Jesús, el Cristo; esto es, tiempo de penitencia y de preparación para la primera venida de Cristo en Navidad, y de su segunda venida prometida el día del juicio final del mundo. Así, la primera venida de Cristo a la tierra, con su glorioso nacimiento, da oportunidad a los cristianos para preparar la segunda venida al final de los tiempos. El Adviento consta, pues, de cuatro semanas del Calendario Juliano, finalizando el 25 de diciembre (la Natividad de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo).


"Y Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: `¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?´. Jesús le respondió: `Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no se escandalice de mí!´" (Mat 1, 1-6)

domingo, noviembre 19, 2006

ABECEDARIO (8)

ADOPCIONISMO / ADOPCIANISMO


Se entiende por "adopcionismo" la posición herética en materia cristológica que incide en la concepción o consideración de Jesucristo como un mero hombre adoptado por Dios. Dentro de las diversas formas conocidas como adopcionismo, varios autores distinguirían dos fundamentalmente:


(1) El adopcionismo propiamente dicho que tendría su primera manifestación -sin descartar en su surgimiento influencias de la muy temprana secta de los ebionitas- sobre las últimas décadas del siglo II d.C. Según esta doctrina herética Jesús fue adoptado por Dios, a causa de su perfección moral o su estado de libertad respecto del pecado y -normalmente señalaría- que tal adopción habría tenido lugar en el momento de su bautismo por San Juan El Bautista en el río Jordán.


La difusión de esta comprensión herética de la significación de Jesucristo se debió inicialmente a autores como Teodoto El Curtidor y Teodoto El Cambista (ambos hacia el año 190), pero, sobre todo, a causa de las obras y predicaciones de Pablo de Samosata (obispo de Antioquía en el año 260).


Con sus debidos matices y modulaciones, posteriormente, el adopcionismo se hace presente en Diodoro, obispo de Tarso desde el año 378 y, a través de su discípulo, Teodoro (fallecido en 428), obispo de Mopsuestia, en Nestorio, obispo de Constantinopla (discípulo a su vez del anterior; fallecido en 451) influyendo decisivamente en la formulación cristológica de la Iglesia nestoriana.


Esta se concretaría en que en el Cristo encarnado cabe distinguir dos Personas (una humana y otra divina) y dos Naturalezas (igualmente y respectivamente, una humana y otra divina); así, la segunda Persona de la Divinidad Trihipostática habría venido a morar en el hombre Cristo como en un "templo"; y negando, en consecuencia, que la Virgen María debiera llamarse Theotokos ("madre de Dios").


El adopcionismo y el nestorianismo, por cuanto implicaban que Jesús pudiera no haber tenido una naturaleza divina plena, fueron condenados en el Concilio de Éfeso, en el año 431.


Por último, algunos estudios no descartan igualmente algunas conexiones del adopcionismo con el surgimiento y desarrollo del arrianismo.


(2) El adopcianismo -con "a"- se refiere, por su parte, a la herejía surgida en Hispania durante el siglo VIII propugnada por Elipando (+ h. 820), metropolitano mozárabe de Toledo, y Félix (+ 818), obispo de Urgel. Comunmente se admite su atribución o inicial autoría al primero de ellos, sin embargo, ya en la época, Agobardo de Lyon acusó al segundo -después de dedicarle los siguientes elogios: "varón circunspecto y no indigno de la sutileza de los hispanos"- de ser "corífeo de la secta y maestro de Elipando", queriendo indicar que la filiación doctrinal sería la inversa. Sea lo que sea, según ambos Cristo, en cuanto hombre, no es hijo verdadero de Dios, sino adoptivo o, dicho de otro modo, Cristo en cuanto a su naturaleza divina, era hijo de Dios, pero sólo era hijo adoptivo en cuanto a su naturaleza humana. Siguiendo al mismo Elipando: "El Logos divino había adoptado la humanidad en la naturaleza, no en la persona de Cristo".


La herejía de Elipando recibiría primeramente los embates del Beato de Liébana (para ello, su Apologético) y de Eterio de Osma, y requeriría de la misma intervención condenatoria del Papa Adriano I. Posteriormente un concilio local en Ratisbona (792) ratificaría la condena pero, dada su escasa efectividad (la no retractación de Elipando de Toledo y Félix de Urgel), el mismo Carlomagno convocaría otro dos años más tarde en Frankfurt.


Félix de Urgel terminaría retractándose en una conferencia teológica en Aquisgrán (799), redactando una Professio Fidei, aunque no sería repuesto en su sede leridana. Elipando, como metropolitano de Toledo, a la sazón diócesis en territorio sometido políticamente al Islam, siguió hasta su muerte defendiendo sus posiciones heréticas.


Sobre el adopcianismo se señala como una de sus causas o motivaciones la necesidad, circunstancialmente histórica, de hacer accesible y entendible -en los debates teológicos- a los musulmanes de la península Ibérica, sobre todo, y a los judíos, en menor medida, el hecho de la Encarnación Divina ("El Verbo se hizo carne y vivió en medio de nosotros", Jn 1, 14). Del mismo modo, se hace observar el dato de que, precisamente, surja en una zona donde el arrianismo había tenido un reciente, y destacable, predicamento.


Para terminar, señalar que, todavía en el siglo XII, y en el marco de la teología escolástica occidental, reaparecen nuevos "brotes" de adopcionismo/adopcianismo, como ponen de manifiesto las obras de Abelardo y Lombardo.

martes, noviembre 07, 2006

ABECEDARIO (7)

ADÁN


Adán.- Desde el punto de vista etimológico procede del hebreo "adam" que, en su relación -ya anunciada por el autor bíblico- con el término igualmente hebreo de "adamah" (i.e. "tierra"), vendría a significar "hecho" o "extraído de la tierra" y también, por extensión, designa sencillamente "hombre" y, en un sentido colectivo, "humanidad".


Así pues, según el relato bíblico de la Creación o Génesis, Adán es el primer hombre, o el hombre por excelencia en tanto que padre genealógico del género humano. El hombre, Adán, es creado por Dios ("Hagamos el hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza...") a partir del barro o polvo de la tierra y de su aliento o espíritu (Gn 2, 7), y colocado en el Paraíso terrenal como dueño absoluto con la única condición de no comer el fruto del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal.


El relato bíblico del Génesis describe su existencia feliz en el Jardín del Edén junto a Eva, su compañera; la tentación de la Serpiente; la desobediencia por medio del pecado y, consecuentemente, posterior destierro o expulsión del paraíso; luego, el nacimiento de sus hijos: Abel, Caín y Set; que murió a la edad de 930 años.


Muchos de estos datos del primer libro de la Biblia referidos a Adán y su historia, son fundamentales para la fe cristiana y, especialmente, el hecho de su caída por lo que afecta a la concepción del pecado y de la condición mortal -heredada- del ser humano: así, ya en la literatura rabínica, a Adán se le ve como cabeza de la humanidad y transmisor de la muerte, por su pecado, a todos los hombres en tanto que todos ellos son fruto de su descendencia.


En el resto de los libros del Antiguo Testamento apenas si se le nombra; en cambio, en el Nuevo Testamento y en la tradición que arranca desde el cristianismo primitivo es importante la relación de oposición Adán-Cristo: el primer Adán trajo la muerte y el pecado, mientras que el segundo Adán, Cristo, trajo la Vida y la Resurrección (Rm 5, 12-21 y 1 Co 15, 20-22).

miércoles, noviembre 01, 2006

ABECEDARIO (6)

ABSOLUCIÓN


Absolución (del lat. absolvere: soltar, liberar, perdonar); en el marco de los misterios (sacramentos), concretamente de la confesión o de la penitencia, mediado el arrepentimiento del pecador, es la declaración (fórmula expresiva -"visible"-) proferida por los ministros de la Iglesia (obispos y presbíteros) del perdón de los pecados, como manifestación de la operación (afección -"invisible"-) de la Gracia Divina sobre el alma del creyente, abriéndole la posibilidad de participar nuevamente en la Eucaristía.


Como todo lo referente a la confesión y / o penitencia el fundamento evangélico de la absolución descansa, fundamentalmente, sobre los siguientes versículos:


"Jesús repitió: `La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío´. Dicho esto sopló sobre ellos y les dijo: `Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos" (Jn 20, 21-23)


En la Iglesia Ortodoxa, hoy, está establecida universalmente la convicción o concepción de que "en el misterio de la penitencia, quien perdona los pecados es Cristo mismo o el Espíritu Santo, pero que en la tierra los que prestan servicio como órganos visibles de esta potestad son, después de los Santos Apóstoles, los obispos y los presbíteros" [Metropólita Makarij (Bulgakov)].


Es por ello que, volviendo a las oraciones expresivas de la absolución -contrariamente a lo que es usual en la Iglesia católica- utilizadas por las diversas Iglesias ortodoxas tienen una forma deprecativa para resaltar que es Dios quien perdona y no el sacerdote.


Así, por ejemplo, la Iglesia griega siguiendo la práctica más antigua y original, utiliza la siguiente fórmula deprecativa para significar la absolución:


"Dios, que por medio del profeta Natán perdonó a David, cuando él confesó sus pecados, y que perdonó a Pedro la negación, cuando él lloró amargamente, y que a la prostituta que lloraba a Sus pies y al publicano y al [hijo] descarriado les perdonó sus pecados: ese mismo Dios te perdone a ti todo, por medio de mí, pecador, ahora en el presente eón y en el eón futuro, y haga que comparezcas sin condenación alguna ante su temible tribunal. No tengas preocupación por las transgresiones de las que te has confesado, y vete en paz"


Ahora bien, en el siglo XVIII, el metropolitano de Kiev, Petr Moghila, introdujo a través de su Euchologion en el Ritual eslavo una oración de tipo latino que lleva aparejada una formulación de la absolución por parte del sacerdote en primera persona (indicativa), tras la invocación -petición- a Nuestro Señor Jesucristo (esta es la fórmula que actualmente está en vigor en la Iglesia rusa):


"Nuestro Señor Jesucristo te perdone todos tus actos pecaminosos, hijo mío, por la gracia y la misericordia de su amor a los hombres. Y mediante el poder que Él me ha otorgado, yo, sacerdote indigno, te perdono también a ti y te absuelvo de todos tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén"


Sin embargo, esta penetración de una fórmula jurídica en la absolución no ha provocado que en la Iglesia ortodoxa se haya abandonado la concepción "medicinal" -cura del alma- de la confesión, que ha sido tradicional en el Oriente cristiano, en la ortodoxia, opuestamente a la impregnación juridicista del sacramento de la confesión y la penitencia en la Iglesia romana. Aspecto este que se abordará a su debido tiempo cuando se desarrolle el artículo referido a este misterio de la Iglesia (*).


(*) Por lo pronto, será instructivo sin duda acceder a este documento en power point del sitio Web de la parroquia de la Santísima Virgen María, en Santiago de Chile (Patriarcado de Antioquía), que trata el tema en su amplitud.