martes, julio 22, 2008

MONSEÑOR HILARIÓN: "EL ESPÍRITU SANTO DIRÁ A LA IGLESIA EN QUÉ MOMENTO INTRODUCIR LA UTILIZACIÓN DE LAS LENGUAS MODERNAS"

Mons. Hilarión (Alfeyev), obispo de Viena y de Austria considera que es necesario continuar los trabajos sobre la corrección y la traducción de los oficios, que se iniciaron durante el período del Concilio de la Iglesia Ortodoxa Rusa de 1917-1918. En una entrevista concedida a la agencia rusa Blagovest Info, subrayó que tal empresa requerirá el trabajo de varios años de un grupo de personas competentes y deberá tener un carácter colegial. Este trabajo, también, deberá manifestar "la prudencia y la sabiduría por parte de la Iglesia".

En el transcurso de la Conferencia Internacional Teológica de noviembre de 2007, Mons. Hilarión ya había llamado a continuar la discusión sobre la lengua utilizada en los oficios. En la entrevista mantenida con Blagovest info, observó que se debía resolver "el problema de la dificultad de comprensión de los textos de la Iglesia con un diálogo tranquilo y conciliar. Ciertamente, quien participa cada domingo en la Liturgia, comienza, tarde o temprano, a comprender los textos del culto divino. Pero hay algunos textos, que son leídos o cantados en la Iglesia una vez por año, por ejemplo, los cánones de Pentecostés. Estos son tan complejos como para hacer algo a fin de que la gente pueda comprender no un 10 %, sino un 15 % - según mi opinión no sería un pecado, sino que puede contribuir a un gran bien para muchos fieles".

Mons. Hilarion subrayó "que no había que proceder sin autorización a los cambios en los oficios, ni a nivel de una diócesis, o de una parroquia". Hay que trabajar en "el aligeramiento" de los textos eslavos y sus traducciones "prudentemente para no enturbiar la paz de la Iglesia así como de los fieles". El obispo recordó la lección pesada e histórica vinculada a las reformas de la Iglesia del Patriarca Nikon en el siglo XVII: "en efecto, todo comenzó con cosas a primera vista secundarias: a escribir el nombre Jesús con una "i" o con dos, etc., pero esto terminó produciendo un cisma que dura hasta nuestros días".

"La unidad de la Iglesia es más importante que cualquier reforma de mejoramiento o de innovación. Pero el Espíritu Santo dirá a la Iglesia y a la inteligencia conciliar, cuál es el momento oportuno, si es necesario, de introducir la utilización de las lenguas modernas", añadió el obispo Hilarión.

Utilizar la lengua moderna en el culto divino es una cuestión ligada a veces a "la situación local" en un contexto misionero. El obispo contó su experiencia de los servicios en Austria. Durante la Liturgia el Evangelio es leído en eslavo y en alemán, pero durante la comunión del clero, el Apóstol y el Evangelio son leídos, una vez más, en ruso o a veces en georgiano, si en el templo hay un gran número de georgianos. "La situación pastoral misma ofrece a veces las soluciones", observó Mons. Hilarión.

Respondiendo a la cuestión del mecanismo "del trabajo conciliar", ligado a la lengua litúrgica, observó que tal trabajo "todavía no se había emprendido", expresando sin embargo su esperanza en que "la inteligencia conciliar" no eludirá o rechazará esta cuestión. "Recuerdo que Su Santidad el Patriarca ruso, dirigiéndose a la Facultad de Teología Ortodoxa que le rindió el título de doctor honoris causa, ya había hablado del mejoramiento de la traducción eslava como de un trabajo, comenzado durante el concilio de 1917-1918, que continuará. Espero que vaya a continuar", concluyó Mons. Hilarion.

[Fuente: Orthodoxie]