domingo, octubre 29, 2006

NOTICIAS DEL SERVICIO ORTODOXO DE PRENSA - OCTUBRE 2006

El Consejo Ecuménico de las Iglesias exhorta a Israel a reconocer a Teófilo III como jefe de la Iglesia Ortodoxa de Jerusalem (3/10/06)




"El Consejo Ecuménico de las Iglesias (CEI) demanda que Su Beatitud el Patriarca Teófilo III sea reconocido inmediatamente y sin reservas por el gobierno israelí en calidad de primado de la Iglesia ortodoxa griega de Jerusalem", escribe el pastor Samuel Kobia, secretario general del CEI, en una carta enviada el 29 de septiembre de 2006 al Primer Ministro israelí Ehud Olmert.

Según acuerdos establecidos en el pasado, la elección del Patriarca de Jerusalem, primado de la más antigua y más grande Iglesia de Tierra Santa, depende del visto bueno conjunto de las autoridades israelíes, jordanas y palestinas. Sin embargo, las autoridades de Israel se niegan a reconocer la validez de la elección, en agosto de 2005, del primado de la más importante Iglesia miembro del CEI en Tierra Santa, impidiendo de este modo a esta última cumplir normalmente con sus funciones.

Calificando esta negativa de "demora injustificada", el secretario general del CEI deplora que Israel continue reconociendo al anterior Patriarca Ireneo, "cesado de sus funciones conforme a las normas", lo que, subraya, "hace inútiles las medidas adoptadas por los representantes religiosos legítimos" de la Iglesia de Jerusalem.

En el seno de sus sesiones de septiembre de 2006, el Comité Central del CEI había pedido al secretario general intervenir cerca del gobierno israelí respecto de este asunto.

"Querría acabar esta carta resaltando que las señales de respeto debidamente manifestadas a la religión hacen honorables a las personas que detentan el poder, sea en el lugar que sea. Esto se aplica muy particularmente a la ciudad dividida de Jerusalem y a las comunidades que, por todas las partes del mundo, miran hacia esta ciudad en la fe y en la esperanza", concluye el pastor Kobia.


Chicago: Asamblea Plenaria de los Obispos Ortodoxos de América (6/10/06)


Una asamblea plenaria de los obispos ortodoxos de América del Norte fue mantenida, del 3 al 6 de octubre, en Chicago, bajo la presidencia del arzobispo Demetrio de Nueva York, que está la cabeza de la archidiócesis del Patriarcado Ecuménico en los Estados Unidos y preside la Conferencia Permanente de los Obispos Ortodoxos Canónicos en América (SCOBA). Veintisiete obispos pertenecientes a las diferentes jurisdicciones ortodoxas presentes en el continente norteamericano han participado en este encuentro que tenía por objetivo "manifestar los lazos fraternales que existen entre las comunidades ortodoxas en América y ofrecer la oportunidad a los obispos de emitir sus puntos de vista sobre el trabajo de la SCOBA", tal como declaró el arzobispo Demetrio. El encuentro concluyó con la celebración de la liturgia eucarística, el 6 de octubre, en la Catedral serbia de la Resurrección, en Chicago. Se trataba del tercer encuentro de estas características, habiendose celebrado los dos anteriores en los años 1994 y 2001.

La asamblea plenaria fue iniciada por un discurso del arzobispo Demetrio y una serie de informes de las comisiones de la SCOBA -diálogo ecuménico, problemas sociales, información y comunicación- así como de diferentes servicios y movimientos inter-ortodoxos que trabajan bajo los auspicios de la SCOBA -el Fondo Ortodoxo Internacional de Ayuda Humanitaria (IOCC), el Centro Misionario Ortodoxo (OCMC), la Fraternidad Cristiana Ortodoxa (OCF), la Fraternidad Ortodoxa por la Paz (OPF), la Sociedad de los Teólogos Ortodoxos Americanos, la Asociación Ortodoxa de Médicos y Psicólogos, etc. Varias reuniones temáticas fueron luego propuestas dentro de los grupos de trabajo: "parroquia y misión", "el diaconado", "cómo preservar a los jóvenes dentro de la Iglesia", "el testimonio social", "los daños a la moral sexual de la Iglesia", "asuntos eclesiásticos internos".

La Iglesia Ortodoxa contará en la actualidad más de tres millones de fieles, repartidos en diferentes jurisdicciones, normalmente según su orígenes étnicos. La SCOBA fue instituida en 1960 presidida por la voluntad de sobrepasar los límites jurisdiccionales y dotar al episcopado local de un órgano de coordinación inter-ortodoxa. Más tarde, este órgano ha representado cada vez más -de hecho- un papel unificador y ha permitido desarrollar un importante trabajo en común, notablemente en el ámbito de la beneficiencia, de la formación catequética y de la ayuda a la acción misionera (África, Corea, Indonesia, Europa Central y Oriental...). La SCOBA actualmente está constituida por representantes de las asambleas eclesiales con jurisdicción en el continente norteamericano: el Arzobispado Griego del Patriarcado Ecuménico, la Metropolía Americana, de origen ruso, devenida autocéfala en 1970 bajo el nombre de Iglesia Ortodoxa en América (OCA), el Arzobispado del Patriarcado de Antioquía (parroquias de origen sirio y libanés) que obtuvo un "statut" de amplia autonomía en 2004 -las tres ampliamente mayoritarias-, las diócesis albanesa, cárpato-rusa y ucraniana, dependientes de la jurisdicción del Patriarcado Ecuménico, así como las diócesis serbias, el arzobispado rumano y la diócesis búlgara, dependientes de sus correspondientes patriarcados.



Declaración del Consejo de Iglesias Cristianas en Francia con motivo del veinticinco aniversario de la abolición de la pena de muerte en Francia (6/10/05)

Hace veinticinco años Francia abolía la pena de muerte y, desde entonces, esta decisión no ha remitido como causa. El Consejo de Iglesias Cristianas en Francia (CECEF) se alegra de este acuerdo que respeta la inalienable dignidad del Hombre y de la Vida. Con ocasión de este aniversario y de la Jornada Mundial por la Abolición de la Pena de Muerte, el 10 de octubre de 2006, quiere resaltar su apoyo a los numerosos movimientos y diferentes asociaciones de defensa de los Derechos del Hombre -destacando entre ellos ACAT-, los cuales no dejan de militar porque esta conquista se haga extensiva a todos los Estados. Actualmente, la configuración internacional ha cambiado profundamente. El pretexto de la lucha contra el terrorismo para justificar tribunales de excepción, la instrumentalización del miedo de las personas, la violencia y la arbitrariedad en determinados lugares del planeta donde no existe un verdadero Estado de Derecho, son hechos que aparecen como preocupantes. El CECEF insta a los cristianos a redoblar la vigilancia frente a la tentación de dar marcha atrás, y recuerda lo ya afirmado con determinación en 1991: "Cristianos, creemos que Jesucristo tomó sobre sí mismo la violencia hasta el punto de ser él la víctima, para desarmarla. Todo discípulo de El Cristo está llamado a hacerse artesano de la paz, a reemplazar el odio y la angustia por la misericordia y la confianza. Por cierto, reconocemos que en el pasado, hasta en regímenes cristianos, se les aplicó la pena de muerte a los asesinos y otros criminales, y que las Iglesias mismas recurrieron a ésta. Nuestra relectura actual del testimonio bíblico y nuestra reflexión sobre el Dios de la vida nos conducen a rechazar de modo firme estas prácticas anteriores. Fundamentalmente, la vida humana pertenece sólo a Dios. Es Él quien nos llama a estar al servicio de la vida y no de la muerte. ¿Un Estado, en el seno del cual la justicia pronuncia una sentencia de vida o de muerte sobre los individuos, no se arroga él el derecho a un juicio que no pertenece más que a Dios?. El Señor de los vivientes no quiere la muerte de los pecadores sino su conversión (Ez 33, 11). Envió a su Hijo no para juzgar al mundo, sino para que, por Él, sea salvado (Jn 3, 17)". En un mundo perturbado y dividido, donde se practica todavía masivamente las ejecuciones capitales, es más necesario que nunca que los cristianos se unan en una sola y misma denuncia, serena pero firme, de este castigo contrario a la esperanza en la acogida de la misericordia divina.

Los Co-Presidentes:

Cardenal Jean-Pierre RICARD, Presidente de la Conferencia de Obispos de Francia

Pastor Jean-Arnold de CLERMONT, Presidente de la Federación Protestante de Francia

Monseñor EMMANUEL, Presidente de la Asamblea de Obispos Ortodoxos de Francia



Fallecimiento del metropólita Chrisóstomos de Éfeso, Primer Deán del Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico (14/10/06)

El primer deán del Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico, el metropólita Chrisóstomos de Éfeso, falleció el 13 de octubre, en Heraclion (Creta), a la edad de 86 años. Nacido el 28 de marzo de 1921 en la localidad de Usküdar (Chrysoupolis), situada en la costa asiática del Bósforo, cerca de Estambul (Constantinopla), el metropólita Chrisóstomos (en el mundo, Emilianos Konstantinidis) realizó sus estudios en el Instituto de Teología de Halki, donde serviría luego, a partir de 1942 hasta 1971, primero como bibliotecario, después como profesor, con una interrupción entre 1947 y 1951, para seguir sus estudios de doctorado en el Instituto Oriental de Roma y en la Universidad de Estrasburgo. Diácono y secretario del Patriarcado, sería ordenado, en 1961, obispo de Mira en Licia (actual Ankara), la prestigiosa sede episcopal de San Nicolás. Se esforzaría por restablecer una presencia cristiana en esta ciudad, organizando lo más regularmente posible peregrinajes y celebraciones litúrgicas el día de la Fiesta de San Nicolás, así como coloquios científicos internacionales. En 1991 vino a ser nombrado metropólita de Éfeso y Primer Deán del Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico, en sustitución del metropólita Bartholomeos de Calcedonia, elegido Patriarca de Constantinopla. Durante numerosos años, ha sido particularmente responsable de las relaciones exteriores tanto ecuménicas como inter-ortodoxas. Asumiendo estas responsabilidades, se reunió en numerosas ocasiones con las diferentes Iglesias ortodoxas territoriales, así como con Roma, cerca del papa Juan Pablo II, y con el Consejo Ecuménico de las Iglesias en el que formó parte de su Comité Central, primero como miembro, luego como uno de sus ocho presidentes. Recientemente todavía, había desempeñado el cargo de co-presidente de la comisión especial para el diálogo entre la Iglesia Ortodoxa y el Consejo Ecuménico de las Iglesias (CEI). Era doctor honoris causa de las academias teológicas de Atenas, de San Petersburgo y de Bucarest, así como del Instituto de Teología de la Santa Cruz en Boston (Massachusetts).



La Iglesia de Georgia protesta frente a la política discriminatoria respecto de los georgianos en Rusia (15/10/06)

En un comunicado recogido por la agencia de información religiosa rusa Blagovest-Info, el 13 de octubre, la Iglesia ortodoxa de Georgia ha protestado oficialmente contra la política discriminatoria y racista que afecta a los georgianos en Rusia. "Es lamentable comprobar, pero es un hecho, que en el siglo veintiuno, en Rusia, los georgianos son perseguidos a causa de criterios únicamente étnicos", afirma el comunicado del Patriarcado de Georgia, que constanta "con pena e inquietud" que se desarrollan en este país "una propaganda y progromos antigeorgianos". El posicionamiento "profundamente hostil" adoptado por los dirigentes de Rusia respecto de las autoridades de Georgia, a causa del deseo de estas últimas de comprometer a su país con la Alianza Atlántica, se traduce sobre el territorio ruso, en una "venganza absolutamente inaceptable e inexplicable hacia simples ciudadanos georgianos". La Iglesia de Georgia, igualmente, ha apelado a la Iglesia ortodoxa rusa a no agravar la situación entre ambos pueblos: "Esperamos que la Iglesia rusa, que tiene una gran influencia sobre la opinión pública [rusa], no vendrá a compartir el empuje de los sentimientos antigeorgianos". La tensión latente entre el gobierno pro-occidental del presidente georgiano Mikhail Saakachvili y el régimen del presidente Putin ha degenerado en un conflicto abierto, a principios de mes, después del arresto en Tiflis de cuatro militares rusos, sospechosos de espionaje, y que fueron después expulsados hacia su país de origen. En Rusia, este acto desencadenó una verdadera `caza´ de los georgianos de Moscú -en lo sucesivo "étnicamente sospechosos" y tenidos por responsables de la política de su país de origen-, donde hasta el presidente Putin mismo ha llamado en una reciente entrevista televisiva a "limpiar los mercados contaminados étnicamente", alusión al hecho de que el comercio de productos de primera necesidad en los mercados de la capital rusa están por lo esencial en manos de georgianos y otras personas oriundas del Cáucaso.



Atenas: Visita del Patriarca Bartolomé I (23/10/06)

El Patriarca Ecuménico Bartolomé I ha efectuado una visita oficial a Grecia, del 15 al 24 de octubre, que le ha llevado primero a Atenas y, después, a Tesalónica y el Monte Athos. A su llegada a Atenas, el Patriarca fue recibido por el Arzobispo Christodoulos de Atenas, que preside el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa de Grecia, con el que mantuvo una serie de entrevistas, las segundas en pocos meses. Durante su estancia en la capital griega, igualmente se encontró con el Presidente de la República, Karolos Papoulias, el Primer Ministro, Konstandinos Karamanlis, la Ministra de Asuntos Exteriores, Dora Bakoyannis, y el Ministro de Educación y de Cultos, Marietta Yiannakou. Estos diferentes encuentros han supuesto la ocasión para el Patriarca de reafirmar el papel del diálogo interconfesional en materia de garantía de la paz y de la coexistencia entre los pueblos. En el marco de una conferencia ante los miembros de la Escuela de Policía de Atenas, abordó el tema del diálogo entre las religiones, subrayando que "cada guerra conducida en nombre de la religión es una guerra contra la religión" y que "la paz entre las diferentes confesiones significa la paz entre los hombres".

En una rueda de prensa en el Arzobispado de Atenas, Bartolomé I reafirmó que el Patriarcado de Constantinopla no mantiene otra ambición que la de "estar al servicio de la estabilidad de las Iglesias y de la unidad panortodoxa". Interrogado por los representantes de los medios de comunicación griegos sobre sus relaciones con la Iglesia Ortodoxa Rusa y sobre las sospechas expresadas abiertamente por algunos de sus representantes como que el Patriarcado de Constantinopla tendría la ambición de atribuirse un status particular por encima de las restantes Iglesias ortodoxas, declaró significadamente: "No buscamos la imposición de ninguna hegemonía, contrariamente a aquello de lo que se nos acusa, ni a imponer a nadie nuestro punto de vista. Queremos únicamente servir a la unidad de la ortodoxia en el mundo entero". "El Patriarcado es indispensable en el seno de la ortodoxia, dado que un órgano de coordinación es absolutamente necesario", añadió. El arzobispo Christodoulos señaló, por su parte, que la Iglesia de Grecia sostenía enteramente la posición del Patriarcado Ecuménico. "Constantinopla es la madre de las Iglesias y la primera dentro del orden de las santas Iglesias ortodoxas", dijo, antes de concluir: "La Iglesia de Grecia está siempre al lado del Patriarcado en todos los momentos difíciles de su existencia".

En el marco de su visita a Karyé, el centro administrativo de la República Monástica semiautónoma del Monte Athos, donde fue recibido, este mes, por los superiores y los representantes de los veinte monasterios soberanos, el Patriarca Bartolomé I, que es también obispo del Monte Athos, ha apelado a "los padres y hermanos extraviados" que ocupan todavía una dependencia del monasterio de Esphigménou a "retornar al orden eclesiástico", manifiesta la agencia de prensa griega ANA. Subrayó que esta ocupación constituía "una violación que es causa de malestar y disgregación" al conjunto de la comunidad monástica athonita. En noviembre de 2002, Bartolomé I había declarado que los monjes "zelotes" (es decir, integristas) de Esphigménou se estaban poniendo en situación de cisma, y que a título de tales, perdían sus derechos sobre el monasterio y debían abandonar el Monte Athos, conforme a la Carta Athonita.

Después de haber conocido un período de "crisis sin precedente" en 2004, a causa del status canónico de las treinta y seis diócesis de la Grecia del Norte -los "Nuevos Territorios" anexionados por Atenas en 1912, cuya administración es confiada, desde 1928, a la Iglesia de Grecia, pero que quedan bajo la autoridad canónica del Patriarcado- las relaciones entre la Iglesia de Grecia y el Patriarcado Ecuménico se han conducido hasta la actualidad dentro de una amplia tranquilidad. Los primados de las dos Iglesias, el Patriarca Bartolomé I y el Arzobispo Christodoulos se han reunido en multitud de ocasiones y los lazos fraternales privilegiados que existen entre las dos Iglesias han sido reafirmadas.