sábado, octubre 06, 2007

ABECEDARIO (15)

Ágape: Del griego agapein y agapé, esto es, "amar" y "amor". Comida entre cristianos en señal de caridad y de unidad. Originalmente, esta comida precedía a la celebración eucarística, en la actualidad es posterior.

En los Evangelios se refiere a aquel amor, especialmente de Dios, que no viene determinado por el deseo hacia su objeto, sino que su esencia reside en la entrega desinteresada hacia los demás. Pasó igualmente a significar -o, también, materializarse- en una comunidad de mesa, de compartir los alimentos, entre pobres y ricos, acción muy usual entre los primeros cristianos y en el marco de la cual se celebraba la Eucaristía:


"Acudían asíduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones" (Hch 2, 42)


Con el tiempo se hizo una separación entre el ágape y la eucaristía, sirviendo el primero a fines caritativos.


El ágape es, pues, un término y una realidad eminentemente cristiana, ya que está presente en el Nuevo Testamento y en la primitiva Iglesia cristiana. Podemos aplicar al ágape, según las Escrituras y según la historia de la Iglesia, tres principales sentidos:


Primero, la virtud del amor de Dios a los liberados por la redención de Cristo y, de otro modo, el mismo amor que los cristianos se deben unos a otros. En este sentido está en oposición al eros griego, es decir, al amor instintivo y carnal.


En otro sentido, más tarde pasó a significar una reunión de carácter religioso, una "fiesta de hermanos" dentro de la primeros años de la Iglesia. Como hemos dicho inicialmente, al principio el ágape formó un todo con la Eucaristía y pudo dar origen a la generación de ciertos excesos, como pone de manifiesto 1 Cor 11, 17-34.


A principios del siglo II se separa el ágape de la Eucaristía, celebrándose ésta por la mañana y aquél por la tarde.


Por último, también como se ha adelantado, se transformó en una especie de comida de caridad (de ahí, la versión latina utiliza charitas en vez de ágape) para los pobres y, por otro lado, se dio este nombre igualmente a las celebraciones habidas en las catacumbas junto a las tumbas de los mártires. Más tardíamente, se denominó con la palabra ágape a fiestas y comidas en honor de los familiares difuntos.