viernes, septiembre 23, 2005

PASADO Y PRESENTE DE LA ORTODOXIA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Una historia de la presencia activa del cristianismo ortodoxo en la península Ibérica está por hacerse; se hará, sin duda, en su momento y con la debida documentación y recogida de los testimonios, orales y escritos, de los actores principales. Aquí sólo pretendo ofrecer, desde mis limitados conocimientos, un breve resumen de lo que esa historia podrá ser una vez la labor historiográfica la materialice.

Los comienzos

Por algunos datos encontrados en Internet, las primeras localidades que acogieron a grupos más o menos numerosos de cristianos ortodoxos serían, obviamente, dada su importancia, Madrid y Barcelona. Y las fechas habría que situarlas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Entre 1895 y 1917, llegarían a España personas de nacionalidades griega y rusa, trayendo consigo su fe ortodoxa, los primeros a causa –sobre todo- de las actividades comerciales (caso de la Ciudad Condal –Barcelona-) y los segundos a raíz de los sucesos en Rusia de la Revolución de Octubre.

Sin embargo, no parece que estos primeros grupos de personas terminaran por establecer la existencia de una práctica religiosa estable dentro de las coordenadas de la Ortodoxia, e institucionalizada en una forma tanto legal como física de una misión o parroquia. Este hecho es fácilmente comprensible desde el momento en que los grupos nacionales o étnicos minoritarios tienden inevitablemente a ser absorbidos por los mayoritarios y, dado que los puntos en común entre el “cristianismo ortodoxo” y el “cristianismo católico” son más que los divergentes, se haría más fácil los matrimonios mixtos y, a la larga, la integración total. Por otro lado, tampoco puede olvidarse que nos referimos a etapas de nuestra historia donde el confesionalismo del Estado español era más acusado que en la actualidad, por lo que la práctica de religiones y / o confesiones religiosas distintas de la católica era en el mejor de los casos tolerada, pero cuando no dificultada e, incluso, perseguida.

A estos datos podemos añadir un dato curioso. Recientemente mi dedicación a la genealogía me puso al tanto de la existencia prolongada de una relevante comunidad de comerciantes griegos establecidos en Menorca en los siglos XVIII y XIX que, durante estos siglos, conservó su Ortodoxia en varias generaciones y ramas de sus familias. Esta comunidad mantuvo una parroquia en la actual iglesia de la Concepción de Mahón, que cumplía los cometidos religiosos parroquiales para esta importante comunidad que terminó enraizando en la isla y cuya descendencia se extiende en la actualidad por España. Para aquellos que pudieran estar detrás de sus orígenes familiares, los registros y documentos referentes a esta parroquia ortodoxa se conservan en la Iglesia mencionada o, bien, en las dependencias del Archivo Histórico de esta diócesis católica.

La estabilidad

Dejando de lado estos primeros apuntes de los inicios, podemos decir que no es hasta mediados del siglo pasado cuando se cuenta en España con una iglesia ortodoxa que ha mantenido su existencia hasta la actualidad e incrementado su importancia. Se trata de la parroquia de la Iglesia Ortodoxa Griega (IOG) de Madrid, constituida en el año 1949 y dedicada a los Santos Andrés y Demetrio. El templo, de estilo bizantino, fue consagrado el 3 de junio de 1973 y, en la actualidad, tiene el estatus de catedral. Desde hace bastantes décadas su rectoría cae bajo la responsabilidad del arcipreste Dimitris Tsiamparlis y, posteriormente, se ha añadido la labor del padre Rogelio Sáez.

Este es el centro originario de lo que hoy constituye el Arzobispado Ortodoxo Griego de España y Portugal, dependiente del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla que, recientemente, ha dispuesto para su dirección a Su Eminencia el Metropolita Epiphanios (Perialas). Cuenta con presencia también en Barcelona, con una capilla (San Nectarios) a cargo del padre Dionysios Stafylakis y, en Portugal, con una parroquia en Lisboa (Santos Nectarios y Gregorio) a cargo del padre Alexandre Bonito y otra en Oporto (San Panteleimón) que está regida por el obispo auxiliar de este Arzobispado, Hilaryon Rudnyk.

Más información: http://p035454545.planetaclix.pt/


El auge

Con los acontecimientos políticos que contribuyeron a la desaparición de los Estados comunistas en los países del Este Europeo y las dificultades subsiguientes de índole político y social y, especialmente, económicas, el número de fieles cristianos ortodoxos en la península Ibérica no ha hecho sino aumentar en proporción considerable debido al fenómeno de la inmigración. Según cálculos que he realizado a partir de datos recabados de algunos Ministerios y de otras fuentes, puede que el número de personas de fe cristiana ortodoxa en España supere en la actualidad la cifra de 300.000, sin contar datos de Portugal (el padre Alexandre Bonito, para el año 2001, en este segundo país, los estimaba en más de 125.000). Ello ha contribuido a que otras Iglesias Ortodoxas nacionales se hayan establecido en España y en Portugal.

De unas décadas posteriores al establecimiento de la Iglesia Ortodoxa Griega, data la presencia de la Iglesia Ortodoxa Rumana en España. Es la más numerosa acorde con el hecho de que los inmigrantes rumanos es la minoría mayoritaria dentro del conjunto de la inmigración procedente de países donde el cristianismo ortodoxo es la confesión religiosa predominante. La primera parroquia (de la Santísima Virgen María) se estableció en Madrid bajo la responsabilidad del arcipreste Teófilo Moldovan, actual Vicario General para España y Portugal. Después se han llegado a constituir un número considerable de parroquias y misiones, 19, sobre todo en el cuadrante nororiental de la Península, con mayor presencia en Cataluña, Madrid y Valencia; también cuenta con parroquias en Aragón, La Rioja y en Andalucía. En Portugal, hay parroquia en Lisboa y otras dos en formación: Oporto y Faro. La Iglesia Ortodoxa Rumana de España y Portugal está integrada en la Metropolía Ortodoxa Rumana de Europa Occidental y Meridional (Patriarcado de Rumanía), bajo la autoridad de Su Eminencia Monseñor Iosif, Metropólita y Arzobispo.

Más información: http://www.mitropolia-paris.ro/?subject=primire/index

El 26 de diciembre de 2001, el Santo Sínodo de Moscú, declaraba oficialmente constituida en Palma de Mallorca, la parroquia de la Natividad del Señor, bajo la rectoría del Rvmo. Archimandrita Makary (Roselló), que es además el actual Vicario General para España y Portugal del Patriarcado de Moscú. Posteriormente, en función de las necesidades se han establecido otras parroquias y comunidades en Madrid, Barcelona, Alicante (Altea), Málaga (Benalmádena), Oviedo y en las dos provincias de las Islas Canarias, Tenerife y Las Palmas. En Portugal se cuenta con parroquias en Lisboa, Porto, Faro, Setúbal y en las Islas Azores (Faial). En Palma de Mallorca cuenta también con el monasterio de la Dormición de la Madre de Dios. El conjunto de la presencia institucional de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la Península Ibérica depende de la Diócesis de Korsún, bajo la autoridad del Arzobispo Inokenti, con sede en París.

Más información: http://morkov.org/orthodox.htm

Para terminar con este apartado, citamos también la presencia minoritaria por el momento de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Bulgaria. En Barcelona cuenta con una parroquia dedicada a la Santísima Madre de Dios bajo la rectoría del padre Iván Bonev. En Portugal, en Lisboa, cuenta con otra parroquia bajo la advocación de San Juan Rilski, dependiente del P. Goze Hristov. Depende de la Diócesis Ortodoxa Búlgara de Europa Occidental y Central, bajo la administración del Obispo Metropolitano Simeón.

Más información: http://www.rilaeu.com/index.html


Una ortodoxia hispana

Con este epígrafe no quiero dar a entender que las Iglesias Ortodoxas hermanas hasta ahora mencionadas y, lo que es más importante, sus miembros no puedan considerarse –más en el caso de la IOG de tan dilatada presencia en España- Iglesias hispanas (españolas o portuguesas). Antes al contrario, aunque la mayoría de sus fieles sean personas inmigrantes, su contribución de todo tipo a España y Portugal ya los convierte en unos conciudadanos más, merecedores de los mismos derechos que los demás ciudadanos. Muchos, además, habrán conseguido ya las nacionalidades respectivas y sus hijos y nietos estarán plenamente integrados –sin rechazo de sus orígenes y tradiciones- en las sociedades y comunidades de acogida.

Más bien, quiero referirme a otras Iglesias Ortodoxas que, en las décadas de los años 70 y 80, surgieron de los deseos y motivaciones sinceras de fieles cristianos de nacionalidad originaria española y portuguesa.

Por lo que hace a Portugal, en el año 1984, se establece la Metrópolis Ortodoxa de Portugal, España y Europa Occidental, regida en sus inicios por el obispo y metropólita Dom Gabriel, que pertenecía al Sínodo Ortodoxo Griego Vétero Calendarista, del que esta Metrópolis recibió para su constitución un Tomos de Autonomía (27 de septiembre de 1984). Posteriormente, esta jurisdicción ortodoxa –o mejor, sólo sus obispos portugueses y brasileños, no los italianos- es aceptada bajo la protección de la Iglesia Ortodoxa de Polonia, en tanto provincia eclesiástica suya, la Provincia Eclesiástica de Portugal, España y Brasil. Tras el fallecimiento de Dom Gabriel, se suscitaron enfrentamientos y dificultades en el seno de esta Iglesia que llevaron a la desaparición de su presencia en territorio portugués.

Más información: http://www.geocities.com/pro_ortodoxia/

En España, en el año 1972, se va a dar inicio a una de las primeras comunidades cristianas que tiene su origen, no tanto en una tradición nacional religiosa procedente de los países del Este Europeo, sino en la búsqueda y la inquietud espiritual de un pequeño núcleo de personas nacidas y residentes en España, concretamente en Cataluña, movidas por un sincero acercamiento a la espiritualidad de la Ortodoxia. Sin desmayo en su fe, que los refuerza en sus intenciones y en el crecimiento, no sólo espiritual, sino también de nuevos hermanos, tras bastantes años de dificultades por alcanzar un estatus canónico dentro de la Ortodoxia (en sus comienzos estuvo en el ámbito del monofisismo de la Iglesia Ortodoxa Apostólica Antioquena), es el 14 de febrero de 1998 que esta comunidad es recibida en el seno de la Iglesia Ortodoxa de Serbia, dependiendo de la Metrópolis de la Iglesia Ortodoxa Serbia de Europa Occidental, bajo la dirección actual de Monseñor Luka. Su Vicario General es el arcipreste padre Joan García, que ha estado al frente de esta comunidad desde sus difíciles inicios. Tiene parroquias en Cataluña (Barcelona –1 parroquia- y Gerona –3 parroquias-), Comunidad Valenciana (Alicante –1 parroquia) y País Vasco (Rentería –1 parroquia-). Rige un Centro de Estudios Teológicos, dedicado a San Gregorio Palamás.

Más información: http://www.iglesiaortodoxa.es/index.php

Para terminar, quiero destacar la Catolicidad de todas estas Iglesias Ortodoxas que se detalla en el hecho de que, aunque algunas estén en cierto sentido marcadas por una procedencia nacional concreta, sus parroquias acogen en su seno indistintamente a fieles ortodoxos de todas las nacionalidades; razón por la cual en muchas ocasiones el idioma empleado en la liturgia es el castellano (también el catalán o el vasco).

Roguemos a la Santa Theotokos para que, en el futuro que está por escribir, la colaboración fraterna entre todas ellas contribuya a la consolidación de la Ortodoxia en la Península Ibérica para mayor Gloria de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

Teofilactos
[Nota: algunos datos actualizados el 12 de abril de 2006]